Sin embargo, ya en la gran final, la gimnasta mexicana sufrió una caída en el final de su rutina, que de inmediato encendió las alarmas por lo mal que cayó.
Afortunadamente, la gimnasta salió por su propio pie del trampolín, aunque la caída le costó algunos puntos, que la llevaron a terminar en el octavo puesto.
Navarro calificó entre las ocho mejores, dejando afuera a algunas otras de las facoritas, incluso, para colgarse una presea en la prueba que requiere de máxima coordinación y concentración.