ANTE LOS ASESINATOS de Renée Good y Alex Pretti en las movilizaciones ciudadanas frente a la policía de inmigración en Minneapolis, el rock recuperó su esencia de manifestarse contra el autoritarismo y meter los puños para defender los derechos y la libertad: Bruce Springsteen, Billy Bragg, Tom Morello y Dropkick Murphys lanzaron canciones contra el fascismo gringo y su polICE. Como dice Bragg, la música se convirtió en un medio para el activismo político-emocional, cual Woody Guthrie en “This is your land” con su guitarra: This machine kills fascists.
Springsteen se fue a las calles de aquella ciudad con su canción de protesta “Streets of Minneapolis” bajo el brazo. Después de cantar sobre la clase trabajadora, los veteranos de Vietnam y los indocumentados, compuso su canción más política el mismo día que asesinaron a Pretti, al segundo día la grabó con sus amigos de la E Street y al tercero la lanzó en su canal de YouTube: un folk rock en la mejor tradición dylaniana escrito en caliente, con la sangre hirviendo. Ese día, el 28 de enero, tuvo 2.5 millones de oyentes en su canal y fue la canción de tendencia #1 en diecinueve países.
SPRINGSTEEN PUSO EN MARCHA todo su talento, capacidad y experiencia para producir esta canción con Alex Jeffrey. Hubo reacciones y denostaciones de los portavoces del imperio, pero el Jefe ya iba camino a Minneapolis para unirse a Tom Morello en el concierto Defend Minnesota! Morello, guitarrista y activista de Rage Against the Machine, organizó el concierto en resistencia y solidaridad con las familias de los asesinados junto a la banda punk Rise Against, Al DiMeola y Ike Reilly. Además, Springsteen se refinó “Power to the People” de Lennon y su clásica “The Ghost of Tom Joad”, de la que Rage Against the Machine hizo un supercover en Renegades: Mom, wherever there’s a cop beating a guy / look for me, Mom, I’ll be there.

Por un corredor cultural Moneda
El punk Billy Bragg, de larga carrera activista, compositor y músico, también sintió el clic después de ver las ejecuciones en Minneapolis y el 28 de enero lanzó “City of Heroes”. Con la misma intensidad del Jefe, la canción es un ataque de guitarra folk con letra inspirada en el poema de Martin Niemöller, Primero vinieron, el que arranca: Primero vinieron por los comunistas / y yo no dije nada / porque yo no era comunista… y termina con todos desaparecidos. Más furiosos aún, los activistas conflictivos del hardcore / celtic punk, los Dropkick Murphys, hicieron lo que les atañe. El 4 de febrero lanzaron “Citizen ICE”. La rola es una versión actualizada de “Citizen CIA” de su disco Warrior’s Code, una declaración de principios ríspidos en minuto y medio. La grabaron en bola con el grupo de punk Haywire y prometen que aparecerá en el EP New England. Ice-T también lo hizo con su noventera “Copkiller” y sacó “ICEkiller”. En algunos años, cuando el trumpismo haya pasado y nos preguntemos cómo fue posible que sucediera, recordaremos este periodo como la América Nazi. Habrá películas, documentales y música: el punk folk rock será la pista sonora de esta historia.

