¿Qué tienen en común George Michael, Screamin’ Jay Hawkins, Kathleen Hanna, Shane MacGowan y Daniel Johnston? Casi nada. Que forman parte del catálogo de Liburuak, un proyecto editorial surgido en las agrestes tierras del País Vasco. Y es precisamente su denominación de origen, con su impronta punkarra, lo que le otorga su personalidad. En Liburuak el único criterio editorial es el amor a la música. Y tener los oídos bien abiertos. Es por ello que en su catálogo conviven un estudio de “Aleluya”, la canción de Leonard Cohen, con la biografía de Ronnie Spector; un clavado a las entrañas del Kid A de Radiohead con el lado más político de Joe Strummer; o las memorias de Peter Shapiro con el final de la disquera EMI.
Con una existencia relativamente corta, Liburuak apunta para convertirse en todo un referente de las editoriales dedicadas a los libros sobre música. Tiene poco más de sesenta títulos publicados y la estupenda noticia para los clavados en el género es que ya se distribuyen en México. Una ventajota para no pagar costos de paquetería internacional o cargos por importación en las páginas dedicadas a la venta en línea. Detrás del enorme trabajo que implica la traducción y edición de la suculenta oferta de Liburuak, cualquiera imaginaría que hay un equipo en un sótano mugriento trabajando a toda máquina día y noche. Nada más irreal. Como sucede con los proyectos que adoptan la filosofía Do it yourself como segunda piel, el sello es sobrellevado con las mejores artimañas por Pablo Salgado, que funge como director y editor en jefe. Un tipo con el mejor de los gustos y al que no le tiembla la mano para elegir títulos. Al que no le importa si el libro en cuestión casa con su catálogo o no. Mientras sea bueno y nos sitúe enfrente de los grandes escaparates del rock & roll, será bienvenido. Y eso, en tiempos en que los editores han perdido la vocación de riesgo, es de agradecerse con un sonoro aplauso de esos que sólo se sueltan en los conciertos de rock.
LIBURUAK TIENE POCO MÁS DE SESENTA TÍTULOS PUBLICADOS Y LA ESTUPENDA NOTICIA PARA LOS CLAVADOS EN EL GÉNERO ES QUE YA SE DISTRIBUYEN EN MÉXICO.
LA NOVEDAD DE LIBURUAK, además de su ecléctico temario, es su formato. En el que sobresale la pasta dura. Y es que Liburuak en cuanto a contenido echa mucho desmadre, pero también demuestra un gran respeto por el libro como objeto. Y esa devoción sobresale al momento de tener alguno de sus títulos entre las manos.
Pero, no existe nadie mejor para explicar el alma salvaje de Liburuak que Pablo. “La editorial tiene una matriz, una promotora de música que se llama Last Tour. Por culpa de la pandemia, su actividad se paralizó por completo. Se comenzó entonces a pensar en diversificar la oferta. Se montó un sello discográfico y se montó la editorial”. Como en todo proyecto de edición, existe un consejo, quien se encarga de seleccionar los títulos dependiendo de su potencial, pero, sobre todo, como dice Pablo, basándose en el gusto personal del consejo. “En julio de 2022 publicamos nuestro primer libro.”
Y desde entonces no ha parado.
“El equipo de producción lo conformamos dos editoras, una diseñadora, una encargada de prensa y yo”, continúa Pablo. Un staff pequeño, pero sólido, algo que se puede intuir desde el momento que abres cualquier título. La sensación que te produce es que es obra de una pandilla. Una impresión que no obtienes de los libros editados por las transnacionales. Aunque sean de música. A diferencia de otras editoriales españolas, una de las preocupaciones de Liburuak es el tratamiento de la traducción. Si bien sus libros contienen expresiones típicas de su país, su plan a mediano plazo es tropicalizar dichas traducciones para el mercado latinoamericano.
El consejo al que se refiere Pablo Salgado lo conforman dos personas, él es una de ellas. Y su manera de elegir los títulos obedece también a una especie de metodología. “Estamos muy contentos. Nos interesan los perfiles poliédricos. Un ejemplo es Kid Congo. Para mí es un libro muy guay. Un personaje que es leyenda viva del underground.
Ha tocado con The Cramps, con The Bad Seeds, con The Gun Club. Es de ascendencia mexicana, gay, chicano, nos parece una voz reveladora. Es lo que nos interesa. Más que hacer un libro de U2”. O de Led Zeppelin. A ver, a mí me encanta Led Zeppelin, pero qué más se puede decir al respecto”. Es esta postura la que hace de Liburuak una editorial a la que no puedes ignorar. Una de sus virtudes es que en muy poco tiempo ha conseguido otorgarle a su proyecto una personalidad muy definida. Algo tremendamente difícil. Algo que otros sellos con más tiempo en el camino incluso no han consolidado todavía.
Respecto a sus orígenes en cuanto a formato se refiere, la pasta dura, dice: “Eso lo teníamos claro desde el principio. Creemos que dignifica al libro. Y por otro lado no queríamos plastificar las portadas, porque sabemos que el cartón iba a acusar el paso del tiempo”. Algo muy acorde con el espíritu del formato musical por excelencia: el vinilo. Existen muchos melómanos que son muy cuidadosos con su colección. Todo enfundan. Pero hay un sector muy amplio que deja los discos sin protección porque disfrutan del desgaste que el uso imprime en ellos. Lo mismo para los títulos de Liburuak.
De ahí su encanto también.
LA ACTITUD PUNK DE NO PLASTIFICAR la portada es por completo vasca. “Lo hemos mamado todo el tiempo”. Y sí, no podía ser de otra manera. Lo que no quita que Pablo haya aprendido todos los fundamentos de su oficio en un máster en edición. En cuanto a sus gustos musicales, afirma que escucha de todo. Lo que podría resultar algo vacuo, pero al ver el catálogo de la editorial sabes que lo dice en serio. Lo ecléctico de los títulos habla de una cultura musical amplia que no muestra demasiados prejuicios, que los habrá, seguramente, pero que a la vista no son determinantes a la hora de elegir la próxima aventura en papel.
Además de su declaración de principios, una cosa que deja de manifiesto a rajatabla la irrupción de Liburuak es que el libro sobre música no es una moda pasajera, que llegó para quedarse y que cada día hay más editores que están dispuestos a agarrarse a chingazos para que la historia del rock encuentre un espacio legítimo en la mesa de novedades en nuestro idioma. Hay que brindar por eso. Y porque en cada título de Liburuak hay una historia digna de ser recordada.