Atravesábamos la abstinencia del Mundial y el Tour de France cuando Patti Smith, nuestra Patti Punk, se reunió con el Papa León XIV. El gremio rockero se quedó frío porque Jesus died for somebody’s sins, but not mine… my sins, my own, they belong to me, me. Estrechar la mano del pope on dope era antipunk. Pero quien tenga memoria recordará que Bob Dylan hizo lo propio con Juan Pablo II, en 1997 cantó en el Congreso Eucarístico Mundial y también tuvo un privadito con su santidad. Dylan es judío, se convirtió al cristianismo evangélico, regresó al judaísmo y se codeó con el Vaticano.¿Cuál es el purrúm?
Las conversiones religiosas siempre serán un misterio. Nunca sabremos el motivo real, parece una búsqueda interna. Aunque tengo la impresión de que las personas, no sólo artistas pilares de la contracultura, llegan a una edad espiritual entre la adultez y la vejez. Patti Smith nació Testigo de Jehová. Pos cómo no iba a ser una rabiosa punk en los 70. Se alejó de la religión, pero no de la espiritualidad. Y eso se nota en su arte, se escucha en sus discos, se lee en sus libros y se siente en vivo. La primera vez me tocó un rock durísimo, inspirado en el nervio del Anahuacalli. En otra ocasión, su presencia y actuación fueron místicas: poesía, guitarra acústica y las palmas al aire libre. Una activista del amor, alumna de Allen Ginsberg, aunque nos huela a pachuli. Es la altura artística que alcanza a los 80 años. Además, Bob Dylan es su ídolo. Entonces no fue raro que años más tarde reconociera su cristianismo, libre de dogmas y fanatismos, y se acercara al Vaticano. Otro místico del rock fue Leonard Cohen, judío tradicional que se recluyó en un monasterio zen y cinco años después se ordenó como monje budista a los 61 años.
EL ENCUENTRO DE PATTI con León XIV se dio en el contexto de la Exposición Internacional de Arte en la Bienal deVenecia. Antes de este encuentro, Smith tuvo un acercamiento a la iglesia católica apostólica romana en 2013, cuando tuvo su privadito con el Papa Francisco. En 2014 cantó en el concierto navideño del Vaticano: “Imitar a Francisco es acercarnos aún más a Dios”, declaró al Vatican News en esa ocasión. Ya entrado el peine, en mayo de este año, en el aniversario de la elección de León XIV, Patti Smith se presentó en la Bienal de Venecia para inaugurar el pabellón del Vaticano con la oración “Sonic Prayer”, junto al grupo Soundwalk Collective. La imaginé con claridad, eso fue lo que hizo en la Casa del Lago en Chapultepec, nos puso a orar a su manera.
Ese contacto fue parte del programa de acercamiento del Vaticano a la cultura y la música. De qué hablaron la santa patrona del punk y la cabeza de la iglesia, eso también es un misterio. Pero no le resta un gramo de valor a su obra musical y poética, me sigue emocionando igual. Quiero pensar que Patti aprovechó la cita para decir la neta a su manera y que le sacó una lana para alguna causa justa. O sea, hasta Tom Araya de Slayer es católico. A lo mejor no nos hemos dado cuenta de que el amor es el nuevo punk.

El texto de contraportada, un género equívoco. ¿Comprar el libro o no? He ahí el dilema

