Cada día entiendo menos a la morriza. Pero si hacen algo que moleste a los adultos, como no sea cargarse a alguien, entonces lo están haciendo bien. Aunque me valga tres hectáreas. Sin bendiciones y sin alumnos, el tícher Daniel Herrera me tuvo que explicar el significado de farmear auras, la tendencia que salió de los videojuegos. Por lo que entendí, el farming es hacer acopio de los mejores recursos de tu personalidad para actuar, posar y loquear con actitudes y movimientos que te hacen carismático y popular. El aplausómetro reconoce al mejor. Ni tan loquitos. Así recordé Los Ángeles en 1984, sucedía similar con el breakdance, la calle hecha baile. Estoy como el abuelo Simpson en El Limonero de Troya: en cada avenida, parque o banqueta se armaban las retas, grabadora y cartón en mano. Para retar a alguien, le tirabas el tapete de cartón a los pies, ahí empezaban los giros y quiebres al oprimir play en un corro. Mi prima era respetada en Buena Park, intentó enseñarme, pero siempre fui torpe para cualquier baile que no fuera saltar, chocar y agitarse como demente.
Es una necesidad hasta ontológica que cada generación y cada tribu se invente sus modas y bailes. Han sido el principio de la identidad, desde los pachucos y rocanroleros, hasta los raperos y reguetoneros. Constaté en tenis propios el break, el pogo, el skank, el slam, el headbanging, el mosh y veo de lejitos el perreo. La que todavía practico cuando estoy en mi departamento, en los conciertos o en medio de un reventón, es la air guitar. Actuar como si tocaras la guitarra, el bajo o la batería. Se considera al gran Joe Cocker el patriarca de la air guitar, desde que imitaba con las manos la guitarra en sus dramáticas interpretaciones. La práctica se popularizó en Inglaterra y Estados Unidos, donde la Universidad Estatal de Florida organizó la primera competencia en 1978.
ERA PURO DESPAPAYE ROCKERO que fue sumando adeptos hasta que en 1996 se armó el primer Campeonato Mundial de Air Guitar en Oulu, Finlandia. Seis años después surgió la US Air Guitar que organiza los campeonatos locales, nacional y mundial. La fiebre cundió en Reino Unido, Alemania y Bélgica, hasta conformar la World Air Guitar Network, coordinados y producidos por Airnest Production Ltd. Las competencias sólo permiten “tocar” la guitarra, pero dejó de ser un chiste. Se evalúan la técnica, la mímica, la presencia escénica y la belleza aérea. De la broma a la maroma artística con notas y acordes imaginarios.
Pero lo de hoy es farmear el aura. Del TikTok a Brasil, Argentina, Perú, Bolivia y México. Hace unos días la policía de acá, con su clásico pánico de que la morritud se reúna libremente, disolvió una batalla de aura en el Parque México. Una mano justiciera,heroica, le atizó un merecido zape a mi teniente harinas por rancio y estúpido. El domingo 30 se armó la primer Batalla de Aura Masiva en el Monumento a la Revolución. Por lo que se ve, entre farmear el aura y tocar cualquier instrumento invisible, no hay mucha diferencia.


