Back in Black

La canción #6

AC/DC
AC/DCFuente: amazon.com
Por:
  • Rogelio Garza

Discos de Lennon, Bowie, Talking Heads, Joy Division, The Clash, Marley, The Cure y Motorhead cumplen cuarenta años. Pero ninguno dejó una marca tan audible como la de AC/DC con Back in Black. El tributo tras la muerte del cantante Bon Scott convirtió la adversidad en el segundo disco más vendido de la historia, con más de cincuenta millones de copias. El primero es Thriller, de Michael Jackson, con sesenta y seis millones.

Para que un grupo maldito de rock pesado como AC/DC —censurado en todas las listas, con un cantante ahogado en alcohol, un guitarrista que murió demente, un baterista en detención domiciliar y un cantante que se quedó sordo— obtenga 25 discos de platino por su grabación más depresiva, se necesita mucha magia negra y ésa corrió a cargo de Robert John Mutt Lange, el productor que les cambió la vida desde Highway to Hell.

Y de Brian Johnson, el relevo en la voz que llenó los zapatos del finado y se peinó los chinos con las letras. Back in Black es la resurrección de un grupo al que se daba por muerto y que no tardó en volver de la tumba con un disco que acaricia la perfección rockera.

El árbol genealógico del rock nunca había dado una manzana tan tentadora

Fue concebido por Malcolm Young desde su guitarrón rítmico Gretsch White Falcon, acompañado del requinto desenfrenado de su hermano y una sección rítmica criminal: el bajista Cliff Williams y el baterista Phil Rudd. Tras las campanadas de “Hell’s Bells” se dejan venir diez canciones de boogie aceitoso y lubricador para subir el volumen y bajar las buenas costumbres, como las perronas “Shoot to Thrill”, “What Do You Do For Money Honey”, “Givin’ the Dog a Bone”, “You Shook Me All Night Long”, “Rock and Roll Ain’t Noise Pollution” y “Back in Black”. Además de cantante rudo, el guitarrista Angus Young estrenó el sistema inalámbrico Schaffer Vega Diversity en su Gibson SG, el único efecto que ha usado. Y perfeccionó su inconfundible picking. Procedieron a grabar atrincherados por el clima huracanado de Nassau, con la campana mandada a hacer para el disco.

El árbol genealógico del rock nunca había dado una manzana tan tentadora, que sigue atrayendo adeptos a la religión del perro negro. Ahí están los números para medir sus efectos en millones de dólares, de discos y de seguidores. El videojuego Rock Band les ganó una legión y en su Spotify la canción número uno es Back in Black, con 605 millones 114 mil 846 reproducciones. Es un clásico que no pierde un gramo de actitud ni de sonido, suele usarse para poner a tono los equipos en los estudios de grabación y en los escenarios. Su eco seguirá moviendo al pecado musical.