Cuestionario K-Punk del libro 12

Continuamos la serie de este cuestionario, cuya intención es registrar los gustos y tendencias,
no del mercado sino de los lectores, autores y profesionales de la industria de los libros.
El experimento ha mostrado ser por demás versátil: los intereses son tan diversos
como la singularidad humana, se mueven por el tiempo y el espacio con direcciones
múltiples. Ese tránsito comprueba en la lectura un viaje siempre abierto a nuevos horizontes.

5
Cuestionario K-Punk
Por:
  • Pilar Quintana

1. ¿Cuántos libros puedes contar en tu biblioteca?

No tengo ni idea, y me da pereza ir a contarlos, pero es una biblioteca pequeña. Constantemente la estoy renovando. Por los menos tres veces al año saco libros y los dono, pues todo el tiempo me llegan o compro nuevos. Quisiera que todos mis libros cupieran en un solo mueble de cinco anaqueles. Todavía no lo logro y los tengo repartidos en seis muebles de diferentes tamaños: el de cinco anaqueles que quisiera que se convirtiera en el único; otros dos de dos anaqueles; tres de un anaquel; y, además, le robo dos anaqueles a una de las bibliotecas de mi marido. Lo ideal para mí sería sólo tener los libros indispensables, es decir, los que uso para mis talleres, los que releo porque me encantan, los que son mis clásicos particulares y aquellos que tienen un valor como objeto, bien sea porque son lindos, porque me los regaló alguien que quiero o porque son una edición valiosa.

2. ¿Cuál es el título del último libro que compraste?

La última vez que compré libros fue en la Feria del Libro de Madrid. Ese día compré cuatro, los primeros dos en un puesto de la feria y los otros dos en una librería de la ciudad.

Los primeros dos son de Sara Gallardo: Eisejuaz y Los galgos, los galgos. Los siguientes son La inocencia, de Marina Yuszczuk (espero que me haya quedado bien escrito su apellido) y Jeidi, de Isabel M. Bustos. Y ahora caigo en cuenta que todos son novelas, aunque me encanta leer cuentos, y que todos son de autoras latinoamericanas: dos argentinas y una chilena.

3. ¿Cuál es el último libro que leíste?

El último que leí es La m de las moscas, de Helena Araújo, una autora que estoy editando para la Biblioteca de Escritoras Colombianas. Es un libro de cuentos: cuatro relatos largos, extraños y juguetones. También releí la obra de teatro Los hijos de ella, de Amira de la Rosa, que estoy editando para la misma colección y adaptando para una lectura dramática, y Dos veces Alicia, de Albalucía Ángel, otro de los títulos de la colección. Ahora estoy editando, es decir, leyendo cuidadosísimamente, Mi Cristo negro, de Teresa Martínez de Varela. Estos cuatro los leí, o estoy leyendo, por trabajo. Por fuera de lo laboral, el último libro que leí fue Álbum de familia, de Gabriela Alemán, pues le hice una frase para su edición en inglés. Es un libro de cuentos que recomiendo. En mi mesa de noche tengo una joya de una poeta colombiana prácticamente desconocida que se llama Emilia Ayarza, a quien también estoy editando en la Biblioteca de Escritoras Colombianas. Pero la joya que tengo en mi mesa de noche no es el libro de ella que estoy editando y lo tengo ahí no por trabajo sino porque cuando tengo un ratico lo agarro y me leo uno o dos poemas. Se llama La sombra y el camino. Sus poemas son estremecedores. Hasta ahora el que más me ha gustado es el V de la sección “Poemas del amor adolescente”. Para que se hagan una idea de la potencia de esta escritora, copio aquí las primeras líneas de este poema:

Ya pleno, descúbrete,

capitán de las ventiscas,

niño del compás de niebla

y los fenómenos de espuma.

4. Menciona cinco libros que significan mucho para ti.

Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez, el libro que me dio ganas de convertirme en escritora: una novela corta sobre el machismo. La recomiendo mucho a las personas que quieran escribir, pues es una lección de escritura creativa. Leída con atención, enseña todo lo que uno tiene que saber para escribir: la construcción del narrador y los personajes, la historia y el relato, las tensiones narrativas, los tiempos narrativos y el universo.

¡Que viva la música!, de Andrés Caicedo, el libro que me hizo pensar que, de hecho, yo podía ser escritora. La protagonista es una exalumna de mi colegio y la acción tiene lugar en los barrios de Cali en que creí. Hay drogas, sexo, salsa y rock and roll. Hacia el final aparece una frase lapidaria, que estoy citando de memoria: “cómo termina convertida en puta una exalumna del Liceo Benalcázar”. En mi colegio lo tenían oculto en el cuarto de los libros prohibidos. La bibliotecaria me lo pasó y, para mí, fue toda una revelación. Entendí que la literatura podía pasar en la esquina de mi casa.

Matadero cinco, de Kurt Vonnegut, que me asombró como ningún otro libro. Es un libro sobre la guerra, un género que no suele apasionarme, pero este probó ser la maravillosa excepción. El personaje, que se llama Billy Pilgrim, se despega del tiempo y brinca sin aviso de una época a otra; hay extraterrestres, un accidente aéreo, abducciones extraterrestres, bombardeos, una actriz porno y un matadero. Es un libro raro e imaginativo.

Distancia de rescate, de Samanta Schweblin, el libro que, para mí, defi-ne la maternidad. La autora no tiene hijos, pero cuando me preguntan qué significa para mí la maternidad respondo que es la distancia de rescate: el hilo que te ata a tu hijo, como un cordón umbilical, aun cuando ya viva afuera de tu cuerpo; y la sensación de estar siempre alerta a los peligros que lo acechan.

El viejo y el mar, de Ernest Hemingway, una pequeña novela perfecta, con un lenguaje sencillo y una historia diáfana, como las que me gustaría escribir. Un libro que puede resumirse en una línea: Un viejo pescador hambriento agarra el pez más impresionante que haya visto jamás y se lo comen los tiburones.

5. Nomina a cinco personas para responder a este cuestionario.

Antonio García Ángel, Ricardo Romero Silva, Alejandra Costamagna, María Sonia Cristoff, Mariana Enríquez.

PILAR QUINTANA (Cali, Colombia, 1972) es autora de un libro de cuentos y cinco novelas que han recibido premios diversos, entre ellas Coleccionistas de polvos raros (2007) y La perra (2017, traducida a dieciséis idiomas); la más reciente, Los abismos, obtuvo en este 2021 el Premio Alfaguara de Novela.