PUNTAJE X X X X X MUY BUENA
Si algo define el panorama cultural contemporáneo es la interdisciplina. La especificidad de los lenguajes artísticos ha perdido importancia para darle lugar a las mezclas, experimentaciones y amalgamas que surgen como resultado del entrecruce de distintas formas artísticas, borrando las fronteras que antes le otorgaban autonomía a la obra. Es decir, nuestros teatros se han llenado de pantallas, los cuadros de palabras, los cines de música y las obras, poco a poco, han pasado a ser “experiencias”; hecho que horrorizaría a los críticos de arte de principios del siglo XX. Ejemplos hay muchos: desde la puesta en escena Privacidad, con Diego Luna y Luis Gerardo Méndez, hasta la exposición Björk digital y el referente mundial que marcó la película Pina, de Wim Wenders, donde vimos lo mejor de la danza a través de los ojos de uno de los mejores cineastas del momento y con tecnología HD. Siguiendo esta misma tendencia llega a Netflix el cortometraje Anima que acompaña el estreno del último disco de Thom Yorke, donde se fusiona el movimiento con el cine y la música con la danza.
Con apenas quince minutos de duración, y bajo la dirección de Paul Thomas Anderson, el cortometraje Anima recorre tres de los nueve temas del nuevo álbum de Thom Yorke, y lo hace mediante otra interdisciplina, que se podría asociar con el teatro físico. Sólo para dar un poco de contexto, vale la pena recordar que el teatro físico (o la danza-teatro) surge en plena crisis del realismo con la experimentación que hace Meyerhold a través del entrenamiento físico actoral y la idea de la “biomecánica”; y más tarde, con las investigaciones de Jerzy Grotowsky y Eugenio Barba, opuestas —o al menos disímiles— del método de Stanivlaski, la memoria emotiva y la verosimilitud realista. El primer referente que tenemos de teatro físico es el de la compañía británica DV8, que alcanzó su máximo auge con la película The cost of living (2014). Más adelante vendrán otros grupos, como Trestle Theatre, David Glass Ensamble, y quizá la más famosa de todas, la compañía de Pina Bausch. Todas ellas son el resultado de una búsqueda artística que prioriza la acción del cuerpo que no sólo realiza movimientos estéticos, sino que también narra una historia, incide en el espacio e irrumpe dentro de la cotidianidad.
El Dato: El álbum está conformado por nueve canciones compuestas por Yorke y el productor Nigel Godrich; entre ellas destacan “Traffic”, “Dawn Chours”, “The axe”, “I am a very rude person” y “Runaway”.
En Anima los espacios públicos se ven interceptados por cuerpos danzantes. Con el impulso como motor y la música como vehículo, algo tan simple como un viaje en metro se transforma en una coreografía simbólica de la rutina, el tedio y el encuentro entre desconocidos. Los cuadros se van sucediendo y la acción avanza y se transforma en una carrera surrealista, un escenario onírico, la búsqueda de un algo que es imposible de alcanzar, la fuerza de gravedad que nos mantiene atados a la tierra, aunque queramos despegar.
Anima no tiene diálogos, mas no los necesita. La combinación de imagen, sonido y movimiento será lo suficientemente potente como para despertar el resto de los sentidos y recordarnos, aunque sea por un instante, la belleza que está presente hasta en los lugares más grises. Sólo hay que afinar la mirada… y despertar el cuerpo.
http://www.youtube.com/watch?v=YNYJ_BJJbzI
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