Murió el actor de doblaje Carlos Becerril, quien era el último actor original con vida de la serie Don Gato y su pandilla, donde daba voz al personaje de Panza. Sin embargo, su amplia carrera va mucho más allá.
Carlos Becerril murió a los 90 años, tras una trayectoria de casi seis décadas que dejó huella en varias generaciones de espectadores, pues fue la voz de actores de Hollywood y personajes icónicos de la animación,
La noticia de su muerte provocó diversas reacciones en el público en redes sociales, por quienes lamentaron el deceso de uno de los grandes talentos de la industria.
¿Quién era y de qué murió Carlos Becerril?
Carlos Becerril nació el 24 de octubre de 1935. Era un actor veterano y director de doblaje mexicano, reconocido por ser la voz recurrente de Dustin Hoffman, Robert De Niro y Mel Gibson.
Además de ser la voz de varios personajes como El Demonio en El Exorcista, Chick Hicks en Cars, Norman Bates en Psicosis 1 y 2, El Acertijo de Batman (1966), Entre otros.
Hasta el momento, no se sabe de qué murió el actor de doblaje, pero debido a su avanzada edad se estima que ocurrió por causas naturales.
Fue hermano de la también actriz María Becerril y cuñado de Víctor Mares, tío de Víctor Mares Jr. y Lydia Areli Mares y padre de la también actriz Laura Becerril.
En el tercer año de secundaria, decidió abandonarla para dedicarse a la actuación, apoyado por su padre que lo incentivó a tomar clases de baile, canto, esgrima y otras disciplinas relacionadas.
Estudió actuación tres años en la Asociación Nacional de Actores, en la academia de Andrés Soler, dos años con un director japonés, Seki Sano, y luego con un director griego.
Tras participar en algunas obras de teatro, su colega Claudio Brook lo invitó a trabajar. Con casi 6 décadas en el doblaje, hizo que su talento natural para encarnar diversos personajes con su voz lo hiciera resaltar en esta profesión.
Se mantuvo activo hasta sus últimos años y Cuernavaca, Morelos fue la última residencia que tuvo. Murió este 17 de abril de 2026, con 90 años de edad.


