Ca7riel & Paco Amoroso liberan a fans de lo wellness

LOS CANTANTES Paco Amoroso y Ca7riel en su primer show en el Palacio de los Deportes, el jueves.
LOS CANTANTES Paco Amoroso y Ca7riel en su primer show en el Palacio de los Deportes, el jueves. Foto: David Patricio|La Razón

En una época en la que predominan los reels sobre la cultura wellness y en la que el marketing se enfoca en la aspiración por el equilibrio físico y mental, el dúo argentino Ca7riel & Paco Amoroso convierte un concierto musical en un performance que hace sátira del bienestar y, al mismo tiempo, libera a sus fans.

Así ocurrió el jueves pasado con su gira Free Spirits en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México, cuando Catriel Guerreiro y Ulises Guerriero no sólo se mofaron de los gurús que te prometen una sanación milagrosa en poco tiempo, sino también de esa cultura del bienestar que se convierte en la opresión moderna de las personas.

  • 59 ciudades de más de 20 países recorrerá el dúo con esta gira

El concierto, al que acudieron 15 mil fans, comenzó con una especie de gurú e Inteligencia Artificial que prometió en 40 minutos “sanar” y “liberar” a los asistentes, a través de 12 pasos.

Ca7riel y Paco Amoroso aparecieron sentados en camas de masaje. El primer paso fue liberar las articulaciones y los músculos, mientras cantaban “No me sirve más”, del álbum Free Spirits, en el que muestran el lado B del éxito —el burnout— de la mano de la cultura wellness.

La rehabilitación transitó entre pasos como soltar las toxinas, subir la frecuencia cardiaca, la terapia mental y expresar emociones. Además de la música, que se convirtió en el verdadero hilo conductor de la liberación, con mezclas que han caracterizado a Ca7riel y Paco Amoroso: funk, rock, trap, jazz, hip-hop y música electrónica.

  • El Dato: LA GIRA Free Spirits de los artistas argentinos continúa el 9 de agosto en el Auditorio GNP, en Puebla, y el 12 de agosto en el Foro GNP, en Mérida.

Con la desfachatez que los caracteriza, cuando tocó el turno de la canción “Ay Ay Ay”, Paco Amoroso levantó a un bebé de juguete como en la icónica escena de El rey león en la que se presenta a Simba.

En “Muero” satirizaron la cultura del “cuerpo es mi templo”: Ca7riel saltó la cuerda y Paco comenzó a hacer pesas; además, ambos entrenaron con cuerdas de batalla. Mientras, atrás de ellos, en el escenario, bailaban algunos invitados especiales, desde el Dr. Simi hasta actores como Luis Gerardo Méndez, Erika Buenfil y Violeta Isfel.

EL ACTOR Luis Gerardo Méndez, la actriz Erika Buenfil y los reguetoneros Cachirula y LOOJAN, fueron algunos invitados.
EL ACTOR Luis Gerardo Méndez, la actriz Erika Buenfil y los reguetoneros Cachirula y LOOJAN, fueron algunos invitados. ı Foto: David Patricio|La Razón

Antes de pasar a la terapia mental, el dúo puso a cantar a todo pulmón “#TETAS”, del álbum que lo catapultó a la fama, PAPOTA.

Los cantantes y músicos también aludieron a la vida actual; en tono de crítica se escuchó: “La capacidad de atención moderna está en su punto más bajo”. Tras esa frase y la invitación a cantar, abrazar al de al lado y ser valiente, apareció en un video Sting, quien fue su gurú para el disco que ahora los tiene de gira.

En ese bloque sonaron “Hasta Jesús tuvo un mal día”, con guiños a la música de The Police; “Impostor”, en el que hablan de las inseguridades que atraviesan frente a la fama, y “Vida loca”, en la que abordan los estragos de la vida acelerada.

“Para la gente que anda triste, esta canción es para ustedes”, dijo Paco.

En esta parte del show, Paco y Ca-7riel demostraron que no sólo son buenos performers, sino también músicos y cantantes multifacéticos, pues se vio al segundo tocando la guitarra, en algunas ocasiones evocando al jazz.

Para “Re Forro” fueron a la parte trasera del escenario para bailar al lado de sus invitados, entre ellos Luis Gerardo Méndez. Y cuando cantaron “Dumbai”, “Baby Gansta” y “Mi deseo”, y otras más, les hicieron una rutina de skincare con todo colágeno.

Después de biohackear sus rostros, pusieron a bailar a todos en el Domo de Cobre con “La que puede”; con “Todo el día” sacaron su lado más punk, pues Paco Amoroso sorprendió con sus cantos guturales. El tema cerró con el grito visceral: “¡La concha de tu madre!”.

Después de este trayecto zen, la liberación del espíritu llegó en la parte final del espectáculo en la que se colocó en la tarima una tornamesa y se recreó una descomunal fiesta de música electrónica. El público bailó extasiado “Lo quiero ya!”, “Old Songs” y “Beto’s Horns”. Hasta los que se movían con timidez en los anteriores bloques se despojaron de toda “opresión” y demostraron sus mejores pasos.

Con la emoción desbordada, Ca7riel se aventó al público. No faltó el “quiere volar” que se hizo famoso en el Mundial. El cantante volvió al escenario con un brasier negro colgado como collar.

Al terminar las canciones, Paco gritó: “Ya son espíritus libres, felicidades”. Y sí, los 15 mil fans se liberaron, pero no por la gurú y los 12 pasos de rehabilitación, sino por encontrarse en la música y por compartir con “el otro”.


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