27 y 28 de octubre

A mi mamá le gusta Bruce Willis, un huracán emocional

A mi mamá le gusta Bruce Willis combina humor, referencias ochenteras y un monólogo de Valentina Garibay

Puesta en escena de la obra A mi mamá le gusta Bruce Willis, de Valentina Garibay Foto: David Flores Rubio

El mejor pop te engaña con su fachada de caramelo rosa. Bajo la melodía alegre, el vestuario colorido, la imagen brillante, puede existir y muchas veces existe un sustrato dramático y una historia oscura. En Disneylandia también hay sótanos.

Justo eso sucede en la obra de teatro titulada A mi mamá le gusta Bruce Willis: la actriz y dramaturga Valentina Garibay comienza su divertidísimo monólogo desplegando un dispositivo escénico de gran impacto visual, haciendo referencias culturales que muchos de las generaciones millennial y X compartimos, describiendo su infancia de ver películas ochenteras en el Canal Cinco, despertando risas y creando escenas simpáticas.

Sin embargo, la maestría dramatúrgica de la obra es una espada de doble filo: la risa baja la guardia, pero ello es sólo el preludio (¿la trampa?) para plantear situaciones dramáticas y enfrentar a los espectadores con cuestionamientos de alto impacto sentimental.

Las alegres referencias culturales funcionan como caballos de Troya emocionales. Valentina Garibay nos conduce de la sonrisa a la mueca, de la carcajada a la reflexión profunda, del recuerdo divertido de una película ochentera al recuerdo agridulce (en ocasiones más agri que dulce) de situaciones familiares traumáticas, culposas o vergonzosas que todas las personas compartimos.

La actriz y dramaturga Valentina Garibay durante el monólogo. ı Foto: David Flores Rubio

Como espectador, lo más triste que puede pasarte es salir de una obra pensando en a qué lugar ir a cenar o comenzar a planear los quehaceres del día siguiente. Pero eso no pasará al salir de A mi mamá le gusta Bruce Willis, ya que se trata de una obra que no sólo te dejará pensando, también te dejará sumergido en tus sentimientos.

Podría apostar que los asistentes salen del teatro cavilando sobre temas complejos, como las relaciones con sus padres, las amenazas de la madurez y la vejez, los retos de la paternidad y la maternidad, los oscuros secretos compartidos en la casa familiar y el duro mensaje de que podemos ser capaces de despreciar a quienes, en teoría, más tendríamos que haber amado y ser incondicionales. Ése es el huracán emocional que provoca esta puesta en escena.

Contrario a lo que muchas personas podrían imaginarse, no se trata de una obra triste, en A mi mamá le gusta Bruce Willis hay una sensación de enfrentar la tragedia con alegría y energía, con esa certeza de que la vida puede ser compleja y difícil, pero en esencia es bella y divertida pues, a final de cuentas, existen las canciones de los 80 y existe siempre la oportunidad de seguirlas bailando.

A mi mamá le gusta Bruce Willis

Cuándo: 27 y 28 de octubre

Dónde: Teatro El Milagro

Horario: 20:00 horas

Duración: 90 minutos