Ante las sospechas expresadas por fuerzas políticas sobre los resultados electorales en Coahuila, donde el PRI resultó favorecido, la Presidenta Claudia Sheinbaum no descartó irregularidades y recordó que el caso puede seguir su curso por la vía jurisdiccional.
Consultada al respecto durante la conferencia matutina, la mandataria federal comentó que hay un procedimiento con el que las quejas pueden ser llevadas ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
“Tiene que seguir su procedimiento, ahí el procedimiento jurídico para llegar, si es necesario, hasta el Tribunal Federal Electoral. Entonces, pues tienen que seguir sus procedimientos jurídicos”, declaró la mandataria federal.
Este lunes, los consejos nacional y estatales de Morena en el país manifestaron que los comicios estuvieron marcados por violencia institucional, persecución política y lo que definieron como el “QRgate, un sofisticado sistema de compra masiva de votos” en la entidad gobernada por el priista Manolo Jiménez, mediante el uso de códigos QR.
Por medio de un pronunciamiento público, condenaron la “detención ilegal y arbitraria de militantes de Morena y del PT, y el hostigamiento contra diputadas federales” de su movimiento, con la participación de policías estatales “como brazos de la intimidación electoral”.
Expresaron su disposición para acompañar al Comité Ejecutivo Nacional guinda en la ruta legal y jurisdiccional de defensa del voto ante las autoridades financieras y electorales.
Para el gobernador Jiménez, los perdedores de los comicios fueron el odio, la división, las grillas, las mentiras y la colusión con posibles delincuentes.
“Ganó el amor y el cariño a nuestra tierra, donde la mayoría de los coahuilenses queremos seguir viviendo en paz (...) Se venció el odio, la ira, la grilla, las alianzas con posibles delincuentes”, dijo el priista, en conferencia.
El mandatario estatal no se refirió a las denuncias de Morena sobre una presunta compra masiva de votos, pero pidió “darle la vuelta a la página”.
Al referirse al resultado electoral, el dirigente priista Alejandro Moreno dijo que su partido defenderá el voto de los ciudadanos y no va a permitir que “impongan a quienes no pudieron en las urnas”.
“El PRI no permitirá que se pisotee la voluntad de las y los coahuilenses. La democracia no es un juego que se acomoda al gusto del poder. Si la ciudadanía habló, se respeta.
Punto. Lo que estamos viendo es un intento claro por presionar instituciones y fabricar narrativas para justificar su derrota”, dijo.
En contraste, la presidenta de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, la panista Kenia López, reconoció que su partido enfrenta el desafío de recuperar la confianza ciudadana tras los resultados de la elección de Coahuila, donde, de acuerdo con los datos preliminares, su partido puede perder su registro.
La legisladora admitió que es necesario reconstruir la relación con el electorado.
En cambio, su compañero de partido, el senador Mario Vázquez, minimizó la posibilidad de que su partido desaparezca en la entidad y aseguró que, más allá de los números obtenidos por el PAN, los comicios dejaron una lección para la oposición: que Morena puede ser derrotado.
