Tiene 0.3 elementos por cada 1,000 habitantes

Querétaro tiene la menor tasa de policías mientras delitos crecen

INDICADOR es de 0.3 por cada mil habitantes, cuando el parámetro es de 1.8; feminicidio, extorsión, narcomenudeo y robo en transporte público, con más alza

Juan Manuel “N” acusado por feminicidio fue deportado de Estados Unidos  para enfrentar a la justicia en Querétaro el pasado 4 de junio.
Juan Manuel “N” acusado por feminicidio fue deportado de Estados Unidos para enfrentar a la justicia en Querétaro el pasado 4 de junio. Foto: Especial

Querétaro tiene la tasa más baja de personal policial estatal por cada mil habitantes en todo el país, con un indicador de 0.3, de acuerdo con los resultados del Censo Nacional de Seguridad Pública Federal y Estatal 2026 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Mientras esto ocurre, el estado gobernado por el panista Mauricio Kuri reporta incrementos en delitos de alto impacto como feminicidio, extorsión, narcomenudeo y robo en transporte público.

  • El Dato: En un mes promedio, la policía municipal pone a disposición de la Fiscalía a más de 300 personas; también remite a más de 1,500 al Juzgado Cívico por faltas administrativas.

El de mayor aumento fue el feminicidio, que escaló 250 por ciento, al pasar de cuatro a 14 casos, en 2025, comparado con 2024; en tanto que las denuncias de extorsión aumentaron 13 por ciento, de 236 a 268 casos.

El narcomenudeo aumentó 43 por ciento, al pasar de mil 685 a dos mil 413, y el robo en transporte público pasó de 141 a 183, lo que representa un incremento de 29 por ciento en el último año.

  • 1.8 policías por cada mil habitantes es la tasa en México

Al dimensionar este fenómeno, el investigador Asael Nuche, representante de la Organización Causa en Común, dijo que la falta de policías en estados y municipios puede traducirse en una menor capacidad de vigilancia, tiempos de respuesta más prolongados y en una mayor sobrecarga de trabajo para los elementos disponibles.

En entrevista con La Razón, señaló que el parámetro de 1.8 policías por cada mil habitantes, utilizado como referencia en México, no debe considerarse una meta universal, debido a que las necesidades de cada entidad y municipio dependen de diversos factores.

Explicó que, además del número de habitantes, deben considerarse la extensión territorial, la incidencia delictiva, los turnos de trabajo y las funciones asignadas a las corporaciones.

“Para nosotros, el número necesario de policías depende de otros factores. Primero, obviamente de la cantidad de población, pero también de la extensión territorial y de la incidencia delictiva que esté afectando en determinado momento a una entidad federativa o un municipio”, mencionó.

El especialista consideró que las corporaciones deberían contar con al menos tres turnos de trabajo, de manera que la jornada de 24 horas pueda distribuirse en periodos de ocho horas. Esto permitiría, expuso, reducir el desgaste de los elementos, garantizar tiempos adecuados de descanso y mejorar sus condiciones laborales.

Advirtió que jornadas como las de 24 horas de trabajo por 24 o 48 horas de descanso resultan extenuantes y pueden provocar problemas de salud, agotamiento, pérdida de concentración e incluso afectar la toma de decisiones de los agentes. Dicha situación, agregó, puede incrementar el riesgo de errores, accidentes, ausentismo y uso inadecuado de la fuerza.

“Hay que pensar de manera diferente el trabajo policial, porque eso ha afectado muchísimo la dignificación del elemento, la dignificación de su situación laboral y de sus familias, y, por supuesto, eso al final termina impactando en el servicio que brindan en materia de seguridad”, explicó el investigador.

PEGAN MÁS A LA POBLACIÓN
PEGAN MÁS A LA POBLACIÓN ı Foto: Especial

Agregó que la falta de personal también limita la capacidad de las policías para mantener una cobertura territorial adecuada, particularmente en modelos de proximidad que requieren suficientes elementos para atender colonias, cuadrantes o sectores.

También reconoció que, a nivel nacional, la tasa de policías por cada mil habitantes en los estados ha venido a la baja y esta reducción, consideró, se debe a las malas condiciones laborales.

Entre ellas destacó los bajos salarios. Señaló que en algunos municipios los policías de escala básica pueden recibir entre tres mil y cuatro mil pesos, cantidad que consideró insuficiente para cubrir sus necesidades y las de una familia.

Otro problema es la falta de prestaciones sociales. De acuerdo con el experto, los estudios realizados en Causa en Común han identificado que la cobertura de seguridad social, incluido el acceso a servicios médicos, continúa siendo insuficiente en buena parte de las policías estatales y municipales.

“Además, no se entrega una protección adicional. Entonces, los bajos salarios, las malas prestaciones y el riesgo que enfrentan los policías, aunado a la falta de equipamiento, que en muchas entidades hay un déficit en cuanto aditamentos protección, por ejemplo, de cascos, chalecos antibalas, incluso el propio armamento de fuego a veces no se les entrega; hay muchos que no tienen armas”, dijo el investigador.

Por ello, Asael Nuche sostuvo que el problema de la falta de policías no puede resolverse únicamente aumentando el número de elementos, sino que se deben mejorar sus condiciones laborales, reduciendo la rotación y estableciendo un estado de fuerza acorde con las características y necesidades de cada territorio en específico.


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