Concentra el 16.4% del total nacional

Sonora, primer lugar en fosas clandestinas

Causa en Común documenta el hallazgo de 37 entierros ilegales de enero a septiembre en esta entidad; la desaparición de personas se incrementa 9.6% en lo que va de este año

Integrantes del colectivo Misioneras Buscadoras Magdalena, momentos antes de iniciar una jornada de rastreo en el municipio de Sonoyta, ayer
Integrantes del colectivo Misioneras Buscadoras Magdalena, momentos antes de iniciar una jornada de rastreo en el municipio de Sonoyta, ayerFoto: Especial
Por:
  • Cristina Ceja

De acuerdo con un recuento de la organización Causa en Común, en lo que va de este año —con corte a septiembre—, Sonora se colocó como la entidad federativa del país en donde se encontraron más fosas clandestinas.

El reporte revela que entre enero y septiembre del año en curso fueron hallados 225 entierros irregulares, pero al hacer el desglose por estados, Sonora tiene el mayor número con 37, que representan el 16.4 por ciento del total.

En el lapso citado, Causa en Común documentó tres calcinamientos de restos, un fenómeno que, de acuerdo con colectivos, está asociado a la desaparición forzada.

El hallazgo de fosas comunes y la quema de restos coincide con un alza en la desaparición de personas en el estado gobernado por el morenista Alfonso Durazo.

En lo que va del año —con corte al 9 de noviembre— se reportaron 171 personas ausentes, lo que representa un aumento de 9.6 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado, cuando la cifra fue de 156.

En Sonora hay más colectivos de búsqueda que personal en la Comisión Estatal del ramo, pues un rastreo realizado por este medio arrojó que existen 14 organizaciones ciudadanas con decenas de miembros, mientras que el organismo institucional sólo tiene a tres empleados dedicados a las búsquedas.

Por este motivo, son los ciudadanos, en especial mujeres, quienes buscan a los desaparecidos. La dirigente del Colectivo Buscadoras por la Paz Sonora, Cecilia Delgado Grijalva, dijo a La Razón que, desde la creación de la organización, el 10 de mayo del 2020, han realizado 400 hallazgos, entre cuerpos, restos óseos y restos calcinados”.

La activista mencionó que una de las mayores dificultades que enfrentan en su labor son las altas temperaturas y la inseguridad que prevalece en varias regiones del estado.

“Estamos aquí, arriba de 52 grados, y pues a veces andamos en el monte, y sobre todo lo que es la delincuencia, sabemos que nos exponemos bastante, pero, pues nosotros, como siempre decimos, no queremos culpables, queremos que regresen nuestros seres queridos”.

La madre buscadora señaló que el gobierno actualmente las apoya “un poquito más”. Y precisó: “La comisión local de búsqueda nos está apoyando con vehículos, con herramienta, sobre todo, en que no gastemos en gasolina, por salir con ellos”.

Rastreo sin cesar

 Respecto a cómo realizan el rastreo, comentó: “Acudimos a todos los llamados, no sabemos si es verdadero, o no, pero nosotros vamos, no nos quedamos con la duda, a veces nos llaman, nos dicen en tal lugar hay cuerpos y nosotros vamos, recorremos el lugar y descartamos esos puntos y así funciona más o menos”.

Agregó que otra forma de buscar es que las madres y esposas se dirigen a lugares en donde sospechan o tienen indicios de que pudiera haber algo y se ponen a escarbar.

Delgado Grijalva hizo un llamado a las personas que tengan algún familiar o conocido que esté desaparecido a acercarse a los colectivos para recibir orientación y apoyo.

“Al momento, cuando tenemos una desaparición en la familia, no sabemos qué hacer, entonces, pues desgraciadamente ya nos pasó a nosotros, por eso podemos orientarlos y acompañarlos en este proceso tan difícil”, dijo.

La búsqueda no cesa. El pasado 18 de octubre un grupo de madres buscadoras localizó ocho fosas clandestinas en las que había entre 15 y 18 restos humanos, informó Josefina Rosas, lideresa del grupo Misioneras Buscadoras de Magdalena.

Precisó que el hallazgo ocurrió cerca del municipio fronterizo de Plutarco Elías Calles, mejor conocido como Sonoyta, que está ubicado a escasos metros de la línea internacional entre Sonora y Arizona.

Josefina Rosas informó que en total fueron tres colectivos, con la participación de más de 30 mujeres, quienes rastrearon la zona. Primero encontraron ropa, luego calzado y después restos humanos a la intemperie, en una zona en la que había señales de excavaciones previas, lo que era una señal de que se trataba de entierros clandestinos, cada vez más comunes en el estado de Sonora.