Rutas del Pacífico

Nayarit, un paraíso perfecto para iniciar el año

Sabores conscientes dialogan con la tierra, las costas, selvas y poblados; desde Sayulita hasta Rincón de Guatabitos, San Blas, Compostela y el santuario Islas Marietas

Un atardecer en el muelle de San Blas con tu pareja, no puede faltar. Foto: Carlos Aguillón›La Razón

Comenzar el año en Nayarit es elegir un destino donde la naturaleza marca el ritmo y cada experiencia invita a reconectar con lo esencial. Entre mar abierto, gastronomía de origen, pueblos históricos y paisajes que parecen detenidos en el tiempo como sus manglares, el estado se consolida como uno de los refugios más completos del Pacífico mexicano.

  • El Dato: Reserva con anticipación las diferentes actividades. Puedes hacerlo a través de las redes de turismo Nayarit; además de obtener descuentos especiales.

El viaje inicia en el Rancho Orgánico El Edén, sede de Cosecha Farm to Table, un concepto que honra la filosofía del ingrediente y su procedencia. Rodeado por huertos orgánicos, este espacio propone una cocina sencilla, estacional y profundamente honesta. Bajo la curaduría del chef Tonatiuh Cuevas, cada platillo nace de lo que la tierra ofrece, recordando que la verdadera salud comienza en el cultivo y se completa al compartir la mesa.

Isla Coral, ideal para practicar paddle board ı Foto: Carlos Aguillón›La Razón

La experiencia se expande mar adentro en el Parque Nacional Islas Marietas, un santuario natural donde el esnórquel en mar abierto es imperdible. Sus aguas resguardan una biodiversidad sorprendente y, durante esta temporada, existe la posibilidad de avistar ballenas, uno de los espectáculos más conmovedores del Pacífico. La icónica Playa del Amor, escondida entre formaciones volcánicas, confirma por qué este archipiélago es uno de los destinos más deseados del país.

  • 7 millones de turistas al año ha llegado a registrar el estado

En tierra firme, Sayulita despliega su espíritu bohemio. Reconocido por sus olas constantes, es ideal para surfistas de todos los niveles, pero también para quienes buscan cultura, gastronomía diversa y calles llenas de arte. Este destino no es sólo un lugar: es un estilo de vida que combina naturaleza, creatividad y comunidad.

La ruta continúa hacia Rincón de Guayabitos, una bahía de aguas tranquilas y arena dorada, perfecta para caminatas largas, paseos en lancha y descanso absoluto. Frente a su costa se encuentra la Isla Coral, un oasis de arena blanca ideal para practicar esnórquel y paddle board, donde el esfuerzo del acceso se ve recompensado por paisajes inigualables.

Recorrido por los manglares ı Foto: Carlos Aguillón›La Razón

Uno de los momentos más memorables del recorrido ocurre en San Blas, donde el atardecer desde el muelle regala una postal inolvidable. Este histórico municipio pesquero, rodeado de manglares, ríos y playas, es uno de los mejores sitios de México para la observación de aves, al albergar cientos de especies migratorias. Navegar por el Parque Nacional La Tovara es adentrarse en túneles naturales de manglar donde conviven cocodrilos, tortugas y aves exóticas, en un ecosistema privilegiado de agua dulce y salada.

  • El Tip: este 2026 se perfila una mayor expansión turística de Nayarit por el impacto de destinos como Bahía de Banderas, Nuevo Nayarit, Bucerías y Compostela.

La experiencia gastronómica en San Blas es otro imperdible. En Pípilas Restaurante, comer a la orilla del mar se convierte en ritual: pescado zarandeado, aguachiles, mariscos frescos y buena música acompañan una de las mejores vistas del Pacífico.

El estado de Nayarit también se recorre sin prisas: entre playas de aguas cálidas, caminos rurales y pueblos vivos, el viaje se convierte en una pausa necesaria para observar, respirar y volver a disfrutar lo simple.

Tarde en Playa Guayabitos ı Foto: Carlos Aguillón›La Razón

El recorrido se completa en Compostela, una de las ciudades más antiguas de la entidad. Su riqueza histórica convive con playas, zonas arqueológicas y una tradición cafetalera centenaria. Caminar por la Calle del Café, conocer productores locales y aprender del proceso “de la cereza a la taza” conecta al visitante con el aroma y la historia del lugar. A esta ruta sensorial se suma el tabaco artesanal, donde es posible conocer el proceso “de la hoja al puro” y cerrar la experiencia con sabores profundamente locales.

Nayarit no se limita a ser un destino turístico: es una suma de paisajes, sabores y encuentros que transforman la manera de comenzar el año. Un verdadero paraíso que se vive con los sentidos despiertos y la mirada puesta en lo esencial.

Actividades imperdibles

  • Aventura sobre ruedas en Vista Paraíso. Recorre selva, caminos rurales y playa a bordo de RZR (razers) y ATV, una de las experiencias más intensas de la Riviera Nayarit.
  • Canopy y tirolesas entre la Sierra Madre. Atrévete a una tirolesa de 10 líneas, guiada por expertos, con vistas espectaculares de la selva y el Pacífico.
  • Paseo a caballo junto al mar. Disfruta una experiencia única para conectar con la naturaleza al ritmo del océano.
  • Visita al cafetal. No olvides pasar por el Café Molote, un cafetal local para que conozcas el proceso del café; además de que te ofrecen una rica degustación.
  • Esnórquel en mar abierto en las Islas Marietas. Sumérgete en uno de los santuarios marinos más impresionantes del país; la conexión con el mar es profunda y memorable.
  • Paseos en lancha por los manglares. Este recorrido es esencial para disfrutar de la tranquilidad y los paisajes entre aves, cocodrilos y otros animales.
  • Atardecer en el muelle de San Blas. Uno de los momentos más icónicos del Pacífico: cielo encendido, aves cruzando el horizonte y el sonido del mar como fondo.