Destinos ocultos

Cabo Verde, el paraíso africano que destapó el Mundial 2026

ESTE ARCHIPIÉLAGO de diez islas en el Atlántico emerge como un escenario paradisiaco e inexplorado; tiene playas, atractivos naturales y volcanes

CABO VERDE se ubica frente a las costas de África occidental Foto: Especial

El Mundial 2026 no sólo es un escaparate de talentos deportivos; este año marcó un gran descubrimiento a nivel turístico, pues el país africano Cabo Verde acaparó la atención proyectándose como el destino más deseado por los viajeros.

Después de que integrantes de la selección caboverdiana, como el portero Vozinha y el defensa Lopes Cabral, se ganaran el corazón de la afición por su histórica participación en la Copa del Mundo, las islas en el Atlántico han dejado de ser un secreto, al “destapar” ante el mundo un paraíso en la Tierra.

  • El Tip: LA MORNA es su género musical más típico, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2019.

Cabo Verde se compone por diez islas al noroeste del continente con playas kilométricas, volcanes colosales y una cultura criolla que vibra al ritmo de la “morabeza”, una palabra propia para definir su hospitalidad, su generosidad y su estilo de vida relajado que es considerado todo un orgullo local.

Se estima que este edén insular recibe alrededor de 1.2 millones de turistas internacionales al año, cifra que supera a la población local de unos 550 mil habitantes.

  • 2 Mil 829 metros de altitud es el punto más alto del país

Las playas más famosas de Cabo Verde se ubican en Santa María, en la isla de Sal, un lugar reconocido por su arena blanca y aguas turquesa. Además de relajarse en sus complejos hoteleros, los visitantes pueden practicar actividades como windsurf y buceo.

Otro de los destinos principales de esta misma isla es Buracona o Blue Eye, una cueva de roca volcánica donde el brillo del sol crea el efecto de ojo azul entre las 11:00 y las 13:00 horas, una maravilla para buceadores, quienes pueden nadar en el mar a través del túnel subterráneo.

EL VOLCÁN Pico do Fogo, el punto más alto del país ı Foto: Especial

También está el desierto Praia da Chaves en la Isla de Boa Vista. Se conforma por dunas de arena fina que chocan con el océano, un entorno que conecta con la Reserva Natural de Morro de Areia y el cercano Desierto de Viana. La mejor manera de recorrer las dunas y llegar a las playas vírgenes es a través de tours en cuatrimotos o vehículos 4x4.

BURACONA, cueva en la que se crea un “ojo azul”. ı Foto: Especial

También destaca el Pico do Fogo, el punto más alto de Cabo Verde con un volcán activo en la Isla Fogo, un lugar donde los turistas pueden caminar sobre lava solidificada y visitar pueblos construidos dentro de la caldera. Si te gusta el senderismo, debes visitar Paul Valley en la Isla Santo Antão, un paraíso tropical rodeado de montañas.

ISLA DE SAL, conocida por su arena blanca. ı Foto: Especial

La comida es una fusión de sabores africanos y portugueses. El platillo estrella es la cachupa, un guiso a base de maíz seco, frijoles, yuca y carnes; pero no dejes de lado el “caldo de peixe” (pescado con verduras) y mariscos frescos como el pulpo y la langosta. Sobre las bebidas, el grogue es el licor nacional, destilado a partir de caña de azúcar.

El idioma oficial de Cabo Verde es el portugués, utilizado en la educación, el gobierno y medios de comunicación. Sin embargo, la mayor parte de la población habla el criollo caboverdiano, una mezcla de portugués y lenguas africanas que varía según la isla.

SÃO VICENTE, la segunda isla más poblada. ı Foto: Especial

¿Cómo llegar a Cabo Verde desde México? Para viajar desde México, los viajeros deben realizar escalas, pues no existe un vuelo directo al país; por este motivo, la opción es hacer una parada en Portugal, España o Marruecos para llegar a una de las tres terminales aéreas del país, ya sea el Aeropuerto Internacional Amílcar Cabral, el Aeropuerto Internacional Nelson Mandela y el Aeropuerto Internacional Cesária Évora.

Cabe mencionar que esta nación pide un pasaporte vigente con al menos 6 meses de validez desde la fecha de entrada. Aunque no se requiere de una visa consular es necesario realizar un preregistro a través de la plataforma EASE cinco días antes de viajar y pagar una Tasa de Seguridad Aeroportuaria de aproximadamente 34 dólares, además de vacunarse contra la Fiebre Amarilla.


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