El 25 de julio de 2027 coincide en domingo y ese detalle en el calendario que muchos pasarían por alto es el que convertirá todo ese año en Año Santo Compostelano.
Debido al desplazamiento de los días de la semana, esta celebración ocurre únicamente 14 veces por siglo, siguiendo una cadencia de 6, 5, 6 y 11 años. Tras la edición de 2021, que el papa Francisco prorrogó de forma extraordinaria durante 2022 por las restricciones sanitarias, habrá que esperar hasta 2032 para volver a vivir un jubileo similar.
Si bien todavía parecen faltar bastantes meses en el calendario, las cifras actuales sugieren que quizá adelantarse a los acontecimientos sea la mejor idea. Los registros oficiales de la Oficina del Peregrino demuestran que en 2025 se superó por primera vez la barrera histórica de los 530.000 caminantes acreditados durante un año ordinario.

Lavadora automática, doble tina o centrifugadora: cuál conviene en cada casa
Es por ello que, al planificar el Camino desde México o desde cualquier otro punto de Latinoamérica, resulta clave bloquear las plazas con mucha anticipación, pues cruzar el Atlántico exige coordinar vuelos internacionales con una disponibilidad hotelera que se agota rápido en Galicia.
¿Qué cambia en la ruta con la apertura de la Puerta Santa?
El atractivo principal que multiplica la llegada de visitantes radica en una tradición iniciada en el siglo XII con el papa Calixto II y confirmada en 1179 mediante la bula Regis Aeterni. El 31 de diciembre de 2026 se abrirá la Puerta Santa de la Catedral de Santiago, situada en la Praza da Quintana, que permanece tapiada los años normales. Durante los 12 meses siguientes, los peregrinos podrán cruzar ese acceso para visitar la cripta del Apóstol.
Ahora bien, los requisitos para conseguir la Compostela se mantienen igual que siempre: es necesario completar los últimos 100 kilómetros a pie o 200 en bicicleta, reuniendo 2 sellos diarios en la credencial. La novedad del Xacobeo está en obtener la indulgencia plenaria al visitar la Catedral, rezar por las intenciones del Papa y recibir los sacramentos dentro de los 15 días previos o posteriores.
El embudo del alojamiento en los tramos más demandados
Toda esa expectación internacional recae directamente sobre la capacidad de hospedaje de las localidades gallegas. Y es que la mayoría de quienes disponen de una semana de vacaciones elige los últimos 100 kilómetros del Camino Francés partiendo desde Sarria.
En este recorrido hay que encajar las noches de forma consecutiva en pueblos pequeños como Portomarín, Palas de Rei, Arzúa u O Pedrouzo, donde el número de camas es limitado y un solo hueco sin habitación desarma todo el itinerario previsto.
Cuando el tramo francés se llena por completo, cobran protagonismo otras alternativas de 100 kilómetros que también otorgan el certificado oficial. Muchos caminantes optan por salir desde Tui o desde Vigo por las variantes portuguesas, mientras que otros prefieren arrancar en Ferrol por la vía inglesa o en Lugo por la ruta primitiva.
Aun así, en un año jubilar, la alta ocupación alcanza a todos los senderos de la comunidad autónoma.
Los meses de mayor afluencia y la ventaja de asegurar cada etapa
Un error frecuente al elegir fechas consiste en pensar que el verano concentra todo el gentío. Las estadísticas de la Oficina del Peregrino en 2025 revelaron que septiembre fue el mes más concurrido, con unos 77.000 caminantes, y mayo sumó 74.600, superando los 63.900 registros de julio.
De esta forma, cerrar las reservas desde 2026 garantiza habitaciones bien ubicadas, traslado de maletas etapa a etapa y asistencia local para caminar con total tranquilidad.
Ten en cuenta que las agencias gallegas del Camino suelen financiar su promoción internacional con las subvenciones Galicia Exporta del Instituto Galego de Promoción Económica, cofinanciadas con fondos FEDER de la Unión Europea.


