Oposición celebra marcha atrás

Claudia deja sin efecto impuesto a videojuegos

› LA PRESIDENTA recuerda que pidió a los legisladores eliminar ese cobro, pero desoyeron su petición; reconoce la dificultad para diferenciar contenido violento del que no lo es

Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional este martes.
Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional este martes. Foto: Gobierno de México.

La Presidenta Claudia Sheinbaum anunció ayer que el impuesto que se había aprobado en el Congreso a los videojuegos para adultos, como parte de la Ley de Ingresos que entrará en vigor en 2026, no surtirá efecto, al considerar que resulta difícil diferenciar el contenido violento del que no lo es.

  • IMPACTA DECISIÓN: La mandataria y legisladores hablaron sobre el gravamen cancelado.
Tomamos la decisión de que no se cobre el impuesto y más bien hacer campañas. Yo había pedido que se quitara (…) y al final no se quitó. Es muy difícil distinguir entre un videojuego que tiene violencia y uno que no
CLAUDIA SHEINBAUM Presidenta de México
Más allá del impacto económico, el principal problema era la ausencia de una definición clara sobre qué se pretendía gravar. Como lo señalé (…) este impuesto presentaba la interrogante básica de quién decide qué es violento
IRAÍS REYES Diputada de MC
Estaremos a la espera de la propuesta, porque tiene que ser la Cámara de Diputados, la cámara de origen, y hay toda la disponibilidad para modificar la Ley de Ingresos en el periodo de sesiones próximo
RICARDO MONREAL Líder de diputados de Morena

El Paquete Económico del próximo año, discutido y avalado por la mayoría de Morena en el Congreso de la Unión, incluye un gravamen del ocho por ciento a los videojuegos considerados violentos.

  • EL DATO: SEGÚN la Ley de Ingresos de 2026, el IEPS de 8% a la compra o descarga en línea de videojuegos violentos dejaría una recaudación de 183 millones de pesos.

Comentó que había solicitado a los legisladores eliminar ese cobro; sin embargo, ambas cámaras del Congreso desoyeron su petición, aun cuando la oposición también presionó para que se desechara.

Al ser una medida que se había propuesto para combatir el consumo de contenido violento y con ello abonar a la estrategia de paz en el país, la Presidenta señaló que ahora lo que se emprenderá será una campaña para hacer conciencia entre la población.

“Entonces tomamos la decisión de que no se cobre el impuesto y más bien hacer campañas a los jóvenes y a los adolescentes, pues de a dónde te pueden llevar este tipo de juegos. Muchos de ellos son en línea y generan una adicción al videojuego, cuestan dinero y además promueven conductas de violencia”, dijo.

La Presidenta hizo hincapié en que resultará complejo fijar los criterios bajo los cuales se determine qué videojuegos son violentos y los que no.

“Al final yo había pedido que se quitara el impuesto sobre videojuegos y al final no se quitó de la ley de ingresos y quedó. Es muy difícil distinguir entre un videojuego que tiene violencia y uno que no. ¿Cómo le vas a poner un impuesto? ¿Quién va a determinar esa circunstancia?”, dijo Sheinbaum.

Por su parte, el secretario de Salud, David Kershenobich, comentó que la promoción de conductas violentas a los jóvenes a través de los videojuegos es un fenómeno reciente.

“En relación a los videojuegos, lo que es importante es el componente de violencia. Y es un fenómeno nuevo, no había mucho en 2016 —año de la anterior encuesta en adicciones—, comparado a lo que hay ahora. Entonces, sí tenemos que analizar con mucho cuidado lo que tiene que ver con el contenido de los videojuegos”, comentó.

La retracción al gravamen para los videojuegos fue acogida con beneplácito entre la oposición. Iraís Reyes, diputada federal de Movimiento Ciudadano, celebró la decisión de la Presidenta de México, al considerar que de esta manera se evitó una medida que desde el inicio era inviable en la práctica.

Recordó que desde que la propuesta fue planteada, la oposición advirtió que esta no sólo afectaría la economía de los jóvenes y las familias, sino que también abría la puerta a un problema mayor: la falta de criterios claros para definir qué contenidos podrían considerarse violentos.

“Más allá del impacto económico, el principal problema era la ausencia de una definición clara sobre qué se pretendía gravar. Como lo señalé en tribuna, en medios y en podcasts de la comunidad gamer: este impuesto presentaba la interrogante básica de quién decide qué es violento”, dijo Iraís Reyes a los medios de comunicación.

“Era una puerta que se abría al autoritarismo el hecho de que el gobierno cobrara nuevos impuestos con base en lo que a su criterio considerase qué es violento”, consideró.

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FGR