Reitera rechazo a cualquier forma de intervención

México advierte riesgo de escalada continental

› EN LA OEA, Alejandro Encinas exige respeto a los principios de soberanía de los pueblos; llama a privilegiar la diplomacia y evitar decisiones unilaterales que agraven la crisis regional

Alejandro Encinas, representante de México ante la OEA, ayer, en reunión extraordinaria. Foto: Especial

EU-VENEZUELA

CRISIS MUNDIAL

El representante permanente de México ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Alejandro Encinas, advirtió que las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump —tras la incursión militar en Venezuela—, representan un riesgo para la paz y la estabilidad regional; además, reiteró el rechazo del Gobierno mexicano a cualquier forma de intervención armada.

  • EL DATO: ENCINAS RECORDÓ que los cambios de régimen impulsados por actores externos y la aplicación de medidas extraterritoriales han debilitado el tejido social de las naciones.

“En ese contexto, expresamos nuestra profunda preocupación por las expresiones de los últimos días, que hablan de un escalamiento o expansión de las acciones militares a otros países de nuestra región, amenazando así directamente la paz y la estabilidad de las Américas”, aseguró.

Durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, Encinas subrayó que México exige el respeto irrestricto al derecho internacional, así como a los principios de soberanía y autodeterminación de los pueblos, los cuales —dijo— no pueden ser vulnerados bajo ninguna circunstancia ni justificación.

Asimismo, aseguró que el Gobierno mexicano está dispuesto a brindar su apoyo ante una posible mediación o diálogo para evitar cualquier tipo de confrontación entre las naciones involucradas.

“México reitera su disposición a apoyar cualquier esfuerzo de facilitación, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y a evitar una confrontación de mayores consecuencias”, señaló.

El diplomático mexicano alertó que los mensajes emitidos por Trump, en los que no descartó extender acciones militares a otros países del continente, generan preocupación entre los Estados miembros, al abrir la puerta a una escalada de conflictos en América Latina.

“La intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar ni estabilidad duradera. Sólo los pueblos pueden construir su propio futuro, decidir su camino, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir libremente su forma de gobierno”, enfatizó.

Alejandro Encinas sostuvo que la situación en Venezuela debe resolverse mediante el diálogo, la negociación política y la voluntad de su pueblo, sin injerencias externas ni el uso de la fuerza, y recordó que la política exterior de nuestro país se rige por los principios de no intervención y solución pacífica de controversias.

En este sentido, dijo, México hizo un llamado a la OEA y a los organismos multilaterales a privilegiar la diplomacia y evitar decisiones unilaterales que puedan agravar la crisis regional, al tiempo que

reiteró su rechazo a cualquier acción militar extranjera en territorio venezolano.

Durante el encuentro, México no fue el único país que manifestó su rechazo a la intromisión de Estados Unidos en territorio venezolano. Ejemplo de ello fue Brasil, cuyo representante permanente ante la OEA, Benoni Belli, calificó como un “secuestro” la captura del presidente Nicolás Maduro. “Los bombardeos en el territorio de Venezuela y el secuestro de su presidente traspasan una línea inaceptable”, aseguró el diplomático brasileño durante su participación.

Por su parte, el Gobierno de Colombia condenó las acciones emprendidas por Estados Unidos en Venezuela, al considerar que representan una amenaza para la estabilidad y la seguridad regional.

Durante la sesión extraordinaria del Consejo Permanente, solicitada por Bogotá, el viceministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Mauricio Jaramillo, afirmó que las acciones unilaterales constituyen una violación al derecho internacional y al principio de soberanía de los Estados, y advirtió que este tipo de intervenciones pueden agravar las tensiones políticas y sociales en la región.