Nos dicen que ya es tendencia en la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, eso de “corregir” el rumbo de su Gobierno y hasta de sus declaraciones. Sólo hay que ver que no hace mucho tuvo que echarse para atrás después de apoyar que el periodista Rafael León fuera acusado penalmente por terrorismo. Nahle retrocedió varios pasos después de que hasta la Presidenta Claudia Sheinbaum rechazara tal puntada. Ayer, la gobernadora lo volvió a hacer, aunque, claro, primero tuvo que esperar a que unos 20 mil trabajadores de la salud de su gobierno desquiciaran las vialidades de la entidad, en protesta por la falta de pago de un bono. “Ayer en la tarde se empezó a pagar y quedaron en que hoy (6 de enero) terminaban, porque así debe de ser”, dijo Nahle, quien insistió en que ella reconocía que hubo “una falta de parte de mi administración y hay que reconocer cuando las cosas no se están haciendo y hay que pagarles a ellos”.

