Y que les paran el carro a los padres biológicos que se negaban a pagar pensión alimenticia retroactiva y completa a sus hijos. Nos dicen que después de que algunos de esos finos personajes presentaran amparos para evitar sus responsabilidades —a eso sí le echaron ganas—, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que preside Hugo Aguilar, en una votación unánime —grave habría sido que no— falló en su contra. Los ocho ministros y ministras presentes del máximo tribunal estuvieron de acuerdo en que el derecho a recibir alimentos no prescribe ni es renunciable. Si la niña o el niño en cuestión tuvo padre, “no es que hubiera nacido así al estilo la Virgen María”, es claro que éste “no cumplió con sus obligaciones y que fueron asumidas en este entorno social”, dijo la ministra Estela Ríos, una de las que presentó argumentos para rechazar los que se planteaban en los amparos a discusión.

