Mientras millones de mexicanos participan en procesiones, misas y rituales de Semana Santa, para los migrantes que transitan o residen aquí estas fechas representan mucho más que tradición: un espacio de identidad, esperanza y resiliencia frente a la incertidumbre y los desafíos que enfrentan en su viaje.
De acuerdo con el portal Rights Mapping and Analysis Platform, hacia mediados de 2025 había en México 136 mil refugiados bajo mandato de ACNUR en México (personas reconocidas oficialmente como refugiadas); 276 mil solicitantes de asilo (personas que han pedido protección pero aún no han sido reconocidas) y 262 mil desplazados internos (personas desplazadas dentro de México por violencia u otros factores).
- El Dato: en marzo de 2023 un incendio en la estación migratoria Lerdo-Stanton de Ciudad Juárez, Chihuahua, lo que dejó 40 migrantes muertos y 27 heridos.
En Tapachula, Chiapas, uno de los principales puntos de llegada de migrantes, se concentra casi el 70 por ciento de la población; hoy en Semana Santa al menos unos 168 migrantes provenientes de Costa Rica, Guatemala, Venezuela y Colombia participan en un viacrucis migrante, que se extiende por diversas iglesias en el país.
Uno de los puntos es liderado por la iglesia cristiana de Moisés, que también sirve como refugio, sin embargo, éste no es el único punto en donde preparan una representación del viacrucis de Jesucristo, también en Ciudad Juárez, al norte del país, migrantes, activistas y miembros de varias iglesias católicas se preparan para la escenificaron la Pasión de Cristo.
En ese lugar, los participantes no sólo se preparan para su escenificación, también en su área de ensayos colocaron una cruz donde pegaron carteles con mensajes de respeto y solidaridad con la comunidad migrante.
La actividad tiene como objetivo sensibilizar a la comunidad local sobre los riesgos que enfrentan los migrantes, desde la hostilidad social hasta la violencia directa, y visibilizar su derecho a transitar con dignidad y seguridad.
“Este viacrucis es una forma de mostrar que, al igual que Cristo, los migrantes enfrentamos sufrimiento y desafíos, pero también esperanza y fe en un futuro mejor”, comentó Jonhairo Vázquez Vázquez un migrante participante, quien profesa la religión católica y lleva casi un año en Ciudad Juárez, trabajando en una verdulería, y hoy decidió sumarse en el papel del apóstol Juan, en la escenificación que tendrá verificativo el viernes.
Jonhairo, de Venezuela, dice que para muchas personas migrantes, la fe no es solo un ritual, sino una herramienta de resiliencia “porque nos hace resistir el pasar de los días”; afirma que desde su salida de Venezuela rezar, se le convirtió en un habito que regularmente hace por las mañanas junto con su esposa e hijos, tres niños que están entusiasmados de ver participar a su padre.

Consuelo Yadira, esposa de Jonhairo y también venezolan, narra que llevar imágenes religiosas, cumplir promesas y participar en procesiones les permite sobrellevar tragedias, separación familiar y el miedo constante al desplazamiento.
Según estudios de migración y religiosidad, Del Colegio de la Frontera Norte, las prácticas espirituales fortalecen la salud emocional y ayudan a mantener un sentido de pertenencia incluso lejos de sus comunidades de origen”.
Activistas y organizaciones civiles coinciden en que la Semana Santa es un momento clave para visibilizar la situación de los migrantes.
“Estas actividades permiten a los migrantes sentirse parte de una comunidad y reafirmar su identidad cultural y espiritual”, explicó Padre José Martínez, encargado de un albergue local en Tapachula.
Durante el viacrucis, la cruz se convierte en un símbolo central de sufrimiento, esperanza y resistencia, reflejando las experiencias de los migrantes. Los carteles portados por los participantes incluían mensajes como: “No más agresiones. Derecho a transitar con seguridad y respeto para los migrantes”, dijo.

Para el sacerdote estas expresiones vinculan la dimensión espiritual de la Semana Santa con la lucha por los derechos humanos, y buscan generar conciencia y solidaridad en la población local.
“Cada paso del viacrucis es una forma de recordar que los migrantes también sufren pero siguen adelante con fe y esperanza como ensena el evangelio, y los pequeños también se entusiasman por participar en comunidad”, señaló.
A pesar de los retos, los migrantes logran adaptar las tradiciones religiosas de sus lugares de origen al contexto mexicano. Algunos participan en misas y procesiones locales, mientras que otros organizan celebraciones en albergues y campamentos temporales, que incluyen rezos, cantos, representaciones de la Pasión de Cristo y comidas típicas asociadas con la Semana Santa.
Luna e Iñárritu lideran protesta en EU
› Redacción
EL ACTOR MEXICANO Diego Luna y el cineasta Alejandro González Iñárritu lideran una protesta internacional contra el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, Texas, una instalación señalada por presuntas violaciones a derechos humanos.
La iniciativa reúne a figuras de Hollywood que exigen su cierre y ya cuenta con más de cuatro mil firmas verificadas, dirigidas al gobierno de Donald Trump y a la empresa privada CoreCivic. Entre los participantes destacan Jane Fonda, Madonna, Javier Bardem y Pedro Pascal.
- El Tip: en la alfombra roja de los Globos de Oro 2026, actores de Hollywood se manifestaron contra los excesos de agentes del ICE contra migrantes.
En la carta difundida por activistas como la mexicana Conchita Walker, se enfatiza que “ningún niño debería estar encerrado en un centro de detención de inmigrantes”, y advierte sobre los impactos como traumas, abandono y condiciones que violan normas básicas de salud, seguridad y dignidad.
En entrevista con La Razón Walker, oriunda de México y nacionalizada estadounidense desde hace varios años, dijo que “las protestas no han parado, sin embargo, el que se sumen figuras de este calibre, actores y directores mexicanos para nosotros como mexicanos es un aliento a que podemos seguir en medio de esta crisis migratoria”.
Según un informe de ProPublica publicado en febrero, alrededor de tres mil 500 personas han pasado por el centro de Dilley, más de la mitad menores de edad. Investigaciones adicionales revelan que cerca de 300 niños permanecieron en la instalación por más de un mes, contraviniendo el Acuerdo Flores, que establece un límite de 20 días para la retención de menores.
Al respecto Walker, dice que hay muchos connacionales, que están en condiciones precarias ante la falta de empleos y que muchos arrestados han dejado a sus hijos en orfandad y en el peor de los casos “han arrestado niños, el caso de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años detenido junto a su padre en Minneapolis y enviado a Dilley, atrajo atención internacional, pero estamos seguros que no son casos aislados”, dijo la también periodista en Denver.
Walker comentó que es importante que el movimiento migrante tome fuerza y se tome en cuenta por figuras que son representantes de México en el mundo, gracias a su trabajo.
“Ellos son fundamentales en este momento que es histórico en la migración porque nunca antes se dieron estas arbitrariedades”, manifestó.


