El excandidato presidencial del PRI y exgobernador de Sinaloa, Francisco Labastida, declaró que se ha señalado que durante la administración estatal de Quirino Ordaz el actual gobernador de esa entidad, Rubén Rocha Moya, actuó como “enlace” con el narcotráfico
Por ello, cuestionó la designación del priista Ordaz Coppel como embajador de México en España, al considerar que su permanencia en el cargo resulta “inadmisible” en el contexto actual de la acusación de Estados Unidos contra funcionarios del estado por presuntos nexos con el crimen organizado.
En entrevista radiofónica, llamó a hacer ajustes en la representación diplomática: “No tengo forma de saber qué piensa el Gobierno, cómo va a actuar; me parece lo lógico, lo sensato, que venga un cambio”.
- El Dato: Rubén Rocha colaboró como asesor de los gobernadores priistas Jesús Alberto Aguilar Padilla y Quirino Ordaz Coppel.
“Diría que Rocha también tenía la fama de ser el enlace cuando el gobernador era Quirino Ordaz”, afirmó, tras señalar que el senador Enrique Insunza, quien fungió como secretario general de Gobierno, tiene señalamientos similares.
Para el expriista, el caso no es aislado, sino un reflejo de una problemática estructural más amplia. “Es apenas la punta del iceberg”, y señaló que la magnitud del fenómeno criminal en México ha alcanzado niveles alarmantes a escala global.
“Es una bomba casi atómica que revela la profundidad del problema del narcotráfico en México”, afirmó. Sostuvo que, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, los cárteles mexicanos se han consolidado como los más relevantes del mundo, con una capacidad de operación que supera ampliamente a otros países.
Según expuso, estas organizaciones criminales exportan hasta 12 veces más droga que Colombia y tienen presencia en más de 50 países, lo que refleja su expansión internacional.
El político sinaloense también vinculó el poder del narcotráfico con los niveles de violencia en el país. Señaló que México concentra 12 de las 25 ciudades más peligrosas del mundo, entre ellas Culiacán, que —dijo— ocupa el primer lugar.
“Estamos frente a un grave, profundo y doloroso problema que afecta la seguridad, la economía y el empleo”, subrayó.
Labastida también señaló que la permanencia de Rocha Moya en el cargo resulta insostenible, y afirmó que debió haber dejado el puesto desde tiempo atrás.
El exgobernador de Sinaloa consideró como “lógica, previsible y natural” la solicitud de detención contra el actual mandatario estatal, Rubén Rocha Moya, tras las acusaciones en su contra por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Apuntó que no ve esta acción de la Fiscalía de Nueva York como una agresión a la soberanía nacional, y cuestionó que la autoridad en México no actúa en contra de quienes están violando la ley y protegiendo a los delincuentes.
“Se va a dar que tarde o temprano van a juzgar a Rocha Moya. No tengo duda. Y nos estamos arriesgando a medidas más fuertes, cada vez de parte de Estados Unidos”, apuntó.