Como, nos señalan, tiempo es lo que falta para analizar, debatir y aprobar las reformas en materia judicial-electoral que envió el Gobierno para que se hagan ajustes antes de que la Constitución lo permita, anoche, el mismo día en que inició el Periodo Extraordinario de Sesiones quedó aprobada en lo general la iniciativa que prevé el aplazamiento de la elección pendiente de jueces y magistrados de 2027 a 2028, que, además, será concurrente con la consulta de revocación de mandato y que también abre la puerta a que sexenios posteriores la puedan empatar con otros comicios federales o locales. Si bien, nos hacen ver, esto ya estaba más que cantado, las novedades no dejaron de saltar a la vista, como los votos en contra, además de los ya sabidos provenientes de la oposición, el de la integrante de la 4T, la diputada petista Aracely Cruz, que se sumó a los detractores de la iniciativa, que señalaron que estas modificaciones “meten por la puerta trasera” una propuesta que ya había sido rechazada, justamente la que permitirá a futuros mandatarios juntar elecciones a su antojo. Qué tal.

• Otra cuenta sin saldar

