Análisis de riesgo a cargo del Estado

Blindan 290 empresas de seguridad el Mundial

Compañías de protección privada apoyan a la Federación en supervisión, vigilancia y contención en lugares públicos; se capacitan en el combate a robos, tiradores y actos terroristas

un agente afuera del AICM en imagen de archivo, tras el reforzamiento de seguridad. Foto: Cuartoscuro

Cerca de 290 empresas afiliadas a la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada (AMESP) se preparan para participar en tareas de protección vinculadas con el Mundial de futbol en México, al intervenir en distintas etapas de la operación, se preparan para atender desde la llegada de visitantes hasta la supervisión de concentraciones masivas de aficionados.

Daniel Espinoza, presidente del organismo, afirmó en entrevista exclusiva con La Razón que el sector tendrá un papel estratégico al formar parte de actividades clave del torneo: “Las empresas (de seguridad privada) jugamos un papel primordial porque participamos en todas las actividades económicas del país”.

  • El Dato: Las firmas contratadas para servicios especializados, como escoltas para jugadores o monitoreo de videovigilancia, deben contar con certificaciones vigentes ante la SSPC.

Bajo ese esquema, la protección no se limitará a los partidos, ya que su intervención alcanzará servicios de revisión, control de accesos, vigilancia de instalaciones, apoyo en flujos de personas y atención en puntos con alta demanda.

El representante explicó que, en el caso de los aeropuertos, personal privado recibe y despide pasajeros, participa en revisiones y resguarda áreas comerciales.

Según la planeación, la coordinación incluye mesas de trabajo entre autoridades de seguridad de los tres niveles de gobierno con las compañías especializadas. Espinoza señaló que en el frente aeroportuario realizan capacitaciones, revisiones y auditorías con la autoridad del ramo, la Guardia Nacional (GN) y otras instancias federales para ubicar posibles cuellos de botella logísticos antes del torneo.

Carlos Ledezma, comisionado de eventos masivos de la AMESP, explicó que el esquema operativo implementado contempla una seguridad por capas, modelo que combina personal a pie, control de accesos, cámaras, drones, aeronaves, helicópteros, registros biométricos y conexión con centros de monitoreo para detectar placas de vehículos o rostros de personas con órdenes de aprehensión.

Entre los riesgos identificados, Ledezma colocó en primer lugar la concentración de personas. A partir de ello, agregó, el operativo prevé escenarios como robos, tiradores activos, actos terroristas o tensiones políticas entre países.

Según el comisionado, un evento masivo implica riesgos distintos a los de un hecho delictivo común. La acumulación de asistentes puede detonar reacciones colectivas por motivos deportivos, religiosos o políticos, por lo que el manejo de multitudes y las rutas de evacuación se vuelven parte central de la previsión.

El especialista explicó que la magnitud de cada dispositivo de vigilancia dependerá del partido, las selecciones convocadas, la sede y la expectativa de asistencia. La inauguración en el Estadio Banorte, comentó, perfila una de las concentraciones más importantes, mientras que para las tres ciudades mexicanas se ha hablado de una afluencia cercana a cinco millones.

Respecto a posibles amenazas internacionales, los representantes del sector aclararon que las dependencias de seguridad federales mantienen a su cargo el análisis de inteligencia, de tal manera que las empresas privadas reciben la información pertinente cuando un encuentro requiere atención especial, ya que el estudio de riesgos asimétricos corresponde a las autoridades de gobierno.

Para impedir la participación de compañías irregulares, Daniel Espinoza sostuvo que las contrataciones deberán recaer en empresas con permiso federal y regulación estatal: “La base es cumplir con la regulación”. También explicó que las autoridades deben conocer quiénes integran el estado de fuerza, qué uniforme portan y bajo qué compañía laboran.

Otro punto clave será la selección del personal. Al respecto, Carlos Ledezma detalló que, antes de contratar a un elemento, las compañías revisan sus antecedentes e información de identidad, domicilio, actividades previas, entorno familiar, antecedentes penales y estabilidad emocional. En eventos masivos, puntualizó, el perfil exige capacidades adicionales ligadas a la protección civil.

Por esa razón, señaló, el personal asignado a concentraciones de gran escala debe tener disposición para integrarse a brigadas contra incendios, primeros auxilios y evacuación: “Debe ser alguien empático con todos los temas de servicio, dispuesto a formar brigadas”.

Además de los filtros internos, la AMESP impulsa capacitación del personal con estándares de idoneidad validados por el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (Conocer). Espinoza destacó que el personal se capacita en el trato al público, operación aeroportuaria y atención especializada, además de contemplar habilidades bilingües en servicios vinculados con el apoyo en líneas aéreas y turismo.

La profesionalización del sector, dice Espinoza, aparece como uno de los mensajes centrales rumbo al Mundial: “Aquí no hay veladores, no hay personal que se siente a dormir; aquí hay gente profesional que está capacitada”.

Desde la perspectiva del especialista, el torneo debe servir para reforzar la idea de la seguridad privada como una actividad regulada, certificada y con plan de carrera. Frente a ese reto, la AMESP busca avanzar en una ley federal que ayude a ordenar el sector y elevar los estándares de operación y calidad del servicio.

Daniel Espinoza dijo que el organismo también trabaja en una universidad enfocada en seguridad privada, además de programas para capacitar no sólo a guardias, sino también a personal administrativo y responsables de servicio. Agregó que Nuevo León ya cuenta con una modalidad específica para eventos masivos, aunque el objetivo es llevar ese protocolo al ámbito nacional.

Por su parte, Carlos Ledezma explicó que algunas empresas constituidas desconocen la normativa aplicable y usan elementos de servicios intramuros para cubrir espectáculos o concentraciones, sin preparación suficiente.

Operativo mundialista

En el Plan Kukulcán participarán poco más de 99 mil efectivos.

  • 20 mil integrantes de las Fuerzas Armadas (Guardia Nacional, Ejército y Fuerza Aérea).
  • 55 mil elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
  • 20 mil guardias de seguridad privada de empresas asociadas al Consejo Nacional de Seguridad Privada (CNSP) y otras organizaciones.

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