Más de ocho mil 700 personas fueron detenidas en 20 países de América Latina durante la Operación Orca XI, un despliegue coordinado por la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) con apoyo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en el que también participó México.
El operativo, realizado del 15 de octubre al 30 de noviembre de 2025, permitió incautar tres mil 308 armas de fuego ilegales, 56 toneladas de drogas, cerca de 200 mil cartuchos, 256 mil 25 dólares en efectivo y 210 vehículos, de acuerdo con la información oficial de la OEA.
México apareció entre los países que participaron en la operación junto con Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Surinam y Uruguay.

La intervención regional también contó con la coordinación de la Comisión de Jefes y Directores de Policía de Centroamérica, México, el Caribe y Colombia. La OEA facilitó la colaboración entre países, mientras que la Unión Europea aportó financiamiento; 10 naciones reportaron decomisos relevantes de droga.
Entre los aseguramientos figuran 6.9 toneladas de cocaína, 659 mil 403 plantas de coca, 9.3 toneladas de pasta base para esta misma droga, 38.5 toneladas de marihuana, dos de metanfetamina y 11 kilogramos de ketamina.
El secretario general de la OEA, Albert R. Ramdin, sostuvo que la operación mostró el alcance de la cooperación internacional. “Esto es lo que se logra cuando se combinan la coordinación hemisférica y una capacidad técnica y operativa de primer nivel”, afirmó.
Por su parte, Valdecy Urquiza, secretario general de la Interpol, señaló que el decomiso de armas y drogas representa “un avance real frente al crimen organizado”, y añadió que ese organismo mantendrá el respaldo a las corporaciones policiales mediante inteligencia, herramientas y coordinación.
El informe ubicó al tráfico de armas como una pieza de redes criminales que también mueven drogas, explotan personas, trasladan migrantes de forma ilícita y operan delitos digitales. De acuerdo con Interpol y la OEA, estas organizaciones suelen aprovechar los mismos corredores para distintas mercancías ilegales, lo que permite que una investigación por armamento abra líneas sobre estructuras más amplias del crimen transnacional.

Antes del despliegue, los países participantes recibieron apoyo para analizar información sobre tráfico de armas, elaborar evaluaciones nacionales de amenaza y fortalecer el intercambio transfronterizo de datos dentro del marco de la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y Otros Materiales Relacionados.
Como parte de los casos destacados, autoridades de Colombia detuvieron a 22 personas dentro de una investigación por financiamiento del terrorismo y tráfico de armas. En Panamá, dos personas quedaron bajo custodia por el contrabando de armas de fuego.



