Y nos hacen ver que, independientemente del debate político, desde la parte que compete a la autoridad mexicana se mantiene de manera sistemática una política de atacar al crimen organizado transnacional. Prueba de ello, nos dicen, es el hallazgo este fin de semana de un narcotúnel que conecta a México con Estados Unidos en la frontera norte. La Fiscalía General de la República fue la que localizó esta instalación en la colonia Nueva Tijuana, en Baja California, que tendría salida en una calle en San Diego, California. La excavación, se ha informado, estaba a una profundidad de 6.3 metros, tenía una longitud de unos 250 metros y contaba con infraestructura operativa, como sistemas de iluminación y ventilación, además de un mecanismo electrónico deslizante para facilitar el tránsito de personas y cosas de un lado al otro. La FGR encontró este túnel al momento de ejecutar una orden de cateo durante el cual, se detalló, fueron encontrados cuatro cartuchos de arma de fuego, tarjetas bancarias, tres teléfonos móviles, un sistema de videovigilancia, identificaciones, varias dosis de metanfetamina y una bolsa con cannabis. Ahí el dato.


