Mientras millones de aficionados en todo el mundo vuelven la mirada hacia México por la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, un sector de trabajadores de la salud busca aprovechar la atención mediática para visibilizar una realidad que, asegura, permanece lejos de los reflectores: la falta de medicamentos, insumos médicos, personal suficiente y condiciones laborales dignas en diversas instituciones del país.
La convocatoria para marchar este 11 de junio, horas antes del partido inaugural entre México y Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, ha reunido a diversos colectivos del sector.
- El Dato: El Sindicato Mexicano de Salud suspendió el cierre nacional de oficinas del IMSS-Bienestar al que convocó para ayer, tras alcanzar acuerdos con autoridades federales.
Sin embargo, el movimiento llega dividido en cuanto a estrategias y liderazgos, aunque coincide en una demanda central: que el Gobierno federal atienda los rezagos que, denuncia, persisten en hospitales y clínicas, liderados por Fuerza Independiente de Trabajadores de la Salud (Fintras) y la Coalición de Trabajadores de la Salud.
Trabajadores afiliados a la Coalición iniciarán su movilización desde Avenida del Imán, en la alcaldía Coyoacán, una de las principales rutas de acceso al inmueble mundialista, por lo que autoridades prevén afectaciones viales considerables durante la jornada.
Para los manifestantes, la celebración deportiva representa una oportunidad única para exponer problemáticas que consideran invisibilizadas.
Médicos, enfermeras, camilleros y personal administrativo afirman que en algunos centros de salud enfrentan dificultades para brindar atención debido a la escasez de medicamentos, material de curación y equipo especializado.
Aunque reconocen avances en algunos rubros, sostienen que la demanda de servicios médicos continúa creciendo a un ritmo superior al fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria.
María Teresa, quien prefiere no dar su apellido por temor a represalias, es enfermera de un hospital público de la Ciudad de México, contó a La Razón lo que hacen para dar el mejor servicio posible.
“Hay días en que debemos improvisar porque no siempre contamos con todo el material necesario. Los pacientes no ven las gestiones que hacemos para resolver cada situación. Lo único que quieren es ser atendidos, y tienen razón. Nosotros también queremos tener las herramientas suficientes para hacerlo”.
De acuerdo con los convocantes, la exigencia no se limita al abastecimiento de medicamentos.
También demandan mantenimiento de instalaciones, renovación de equipos médicos, contratación de personal para reducir la carga laboral y basificación de trabajadores que continúan laborando bajo contratos temporales. Teresa señaló: “Muchos de nosotros participamos activamente durante la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19 y consideramos que aún existen compromisos pendientes respecto a su regularización de varios compañeros, y el gobierno no esta cumpliendo”.
Las organizaciones gremiales también han colocado sobre la mesa la discusión sobre salarios y sistemas de retiro. Argumentan que los procesos de reorganización institucional implementados en los últimos años dejaron pendientes relacionados con prestaciones laborales y esquemas pensionarios.
Para algunos trabajadores consultados, el problema no sólo afecta a quienes están próximos a jubilarse, sino también a las nuevas generaciones que observan con preocupación las condiciones futuras de retiro.
“Muchos jóvenes ya no ven atractivo permanecer en el sistema público porque perciben incertidumbre sobre su desarrollo profesional y su jubilación. Eso puede convertirse en un problema para el país en los próximos años”, explicó el medico consultado.
