Crece el miedo a las redadas

Mexicanos en EU piden al ICE una tregua durante el Mundial

Connacionales hacen eco a HRW, que pidió que promuevan empresas patrocinadoras de la FIFA una pausa en operativos; sería triste recordar el torneo por el temor, señalan

Aficionados mexicanos vieron el jueves el partido inaugural en una pantalla gigante en Lemon Hill, Filadelfia.
Aficionados mexicanos vieron el jueves el partido inaugural en una pantalla gigante en Lemon Hill, Filadelfia. Foto: AP

La Copa Mundial de la FIFA 2026 promete ser una de las mayores celebraciones deportivas de la historia. Sin embargo, para miles de migrantes mexicanos que viven en Estados Unidos, la fiesta futbolística convive con una preocupación constante: el temor a ser detenidos por autoridades migratorias.

En este contexto, la organización Human Rights Watch (HRW) solicitó a empresas patrocinadoras de la FIFA utilizar su influencia para promover una “tregua” en los operativos de inmigración durante los partidos del torneo, con el objetivo de garantizar que aficionados y comunidades migrantes puedan asistir a los encuentros sin miedo a ser arrestados o deportados.

  • El Dato: En abril, 120 organizaciones de EU emitieron una “advertencia de viaje” sobre el “riesgo de sufrir graves violaciones de derechos” para aficionados y jugadores.

La petición está dirigida a las compañías que financian el torneo, bajo el argumento de que tienen capacidad de influir para que los derechos humanos sean considerados durante la organización del evento.

La petición ha encontrado eco entre migrantes mexicanos radicados en distintas ciudades estadounidenses, quienes consideran que el torneo debería convertirse en un espacio de convivencia y no en un motivo adicional de angustia.

José Martínez, originario de Michoacán y residente en Los Ángeles desde hace más de una década, asegura que el Mundial representa una oportunidad única para compartir con sus hijos una pasión que heredó de su padre.

“Desde que anunciaron que el Mundial se iba a jugar aquí, mis hijos me dijeron que querían ver los partidos. Pero uno siempre tiene ese temor de que cualquier operativo termine separando a una familia. El futbol debería unirnos, no hacernos sentir perseguidos”, comenta.

Para el connacional, una suspensión temporal de operativos migratorios alrededor de los estadios y zonas de aficionados enviaría un mensaje de tranquilidad a comunidades enteras.

  • 14 mil mexicanos se encuentran en centros de detención en EU

En Houston, Texas, María Hernández, originaria de Jalisco, señala que muchas familias mexicanas ya están considerando evitar eventos masivos por temor a revisiones o retenes: “Nosotros vivimos con miedo todos los días, pero cuando hay eventos grandes ese miedo aumenta porque no sabemos qué puede pasar. Mis hijos son fanáticos del futbol y sería muy triste que el Mundial se recuerde por el temor y no por la alegría”.

Para Carlos Reyes, originario de Guanajuato y residente en Dallas, el tema trasciende el futbol: “Lo que pedimos es algo de humanidad. El Mundial dura unas semanas, pero nuestras familias llevan años viviendo con incertidumbre. Sería una señal importante que las autoridades entendieran que se trata de un evento que reúne a comunidades de todo el mundo”.

Mientras organizaciones defensoras de derechos humanos y colectivos migrantes esperan una respuesta a las solicitudes dirigidas a la FIFA para promover una tregua en los operativos migratorios durante el torneo, abogados y activistas han comenzado a difundir información práctica en caso de una detención.

“Hasta este momento no hemos tenido una respuesta concreta a las denuncias y a las peticiones que han realizado los colectivos migrantes. Confiamos en que no se eche en saco roto y que la FIFA entienda la dimensión humana de este tema.

“Lo más importante es mantener la calma y localizar a la persona lo antes posible. Todos queremos que el Mundial sea una fiesta. Lo único que pedimos es que las familias puedan disfrutarla sin miedo”, explica Matías Torres, abogado migrante de origen mexicano radicado en Colorado.

Explica que quienes busquen a un familiar detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) pueden utilizar el sistema de localización de detenidos disponible en Internet.

Paisanos celebran la justa en Canadá

| Por Claudia Arellano |

CUANDO LOS ACORDES de Alanis Morissette, Michael Bublé, Alessia Cara y Jessie Reyez comenzaron a sonar durante la inauguración canadiense del Mundial 2026, miles de personas celebraban la diversidad de un país que ha hecho de la migración parte de su identidad.

Las luces iluminaban Toronto, los colores rojo y blanco dominaban el escenario y las cámaras del mundo apuntaban hacia Canadá, anfitrión por primera vez de partidos mundialistas masculinos.

Pero lejos de los reflectores de la FIFA, en departamentos, parques, plazas y restaurantes de distintas ciudades canadienses, otra celebración ocurría en paralelo: la de los mexicanos que encontraron en el Mundial una excusa perfecta para sentirse un poco más cerca de casa.

Entre ellos estaba Sofía Domínguez, originaria de la Ciudad de México. Llegó a Canadá hace más de una década con un objetivo simple y enorme a la vez: comenzar de nuevo junto a su hijo, dejando atrás violencia familiar, incertidumbre y el dolor de abandonar su país.

  • 107 mil mexicanos radican actualmente en Canadá

Del otro lado la esperaba una nación desconocida, inviernos interminables y la responsabilidad de criar sola a un niño que hoy tiene 11 años. Por eso, cuando hay eventos comunitarios, festivales o celebraciones relacionadas con el Mundial, Sofía procura asistir.

Sofía dice que su hijo ya mezcla sin problemas el inglés con expresiones mexicanas que aprendió de ella. Puede hablar de hockey durante el día y por la tarde preguntar si jugará la Selección Mexicana: “Es canadiense en muchas cosas, pero cuando juega México se transforma”.

La historia de Sofía forma parte de una comunidad cada vez más visible. Según datos del Instituto de las Mexicanas y Mexicanos en el Exterior, más de 107 mil paisanos radican actualmente en Canadá. Son estudiantes, profesionistas, trabajadores especializados y familias que han encontrado oportunidades en distintas provincias. Si alguien duda de la presencia mexicana en Canadá, basta con caminar por algunas calles de Vancouver. En el corazón de la ciudad acaba de surgir el primer barrio mexicano del país. Ahí, entre murales coloridos, restaurantes familiares y tiendas especializadas, el aroma de tortillas recién hechas compite amistosamente con el café canadiense.

Los negocios exhiben banderas mexicanas, venden pan dulce, salsas y artesanías. Algunos incluso colocaron pantallas para seguir los partidos mundialistas.

“No importa si estamos a miles de kilómetros del Ángel de la Independencia. Cuando juega México, este barrio parece una extensión de la colonia Roma o de Coyoacán”, comenta Rodrigo Mendoza, cocinero originario de Puebla.

A miles de kilómetros del Estadio Ciudad de México, del Zócalo o de las calles donde comenzó su historia, Sofía encontró algo inesperado: Un pequeño pedazo de México escondido entre el frío canadiense, las hojas de maple y los ecos de un Mundial que también habla español.


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