La que, nos dicen, no se aguantó las ganas de recriminar a sus adversarios partidistas su falta de creatividad fue la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández. Ayer, el día en que comenzaron a desfilar los primeros cuadros interesados en competir por las candidaturas del guinda a las gubernaturas en juego el próximo año, la exsecretaria de Mujeres evidenció al PRI y al PAN por emular el modelo de la 4T para elegir a sus abanderados, a quienes llama “coordinadores de defensa de la transformación”. Es un orgullo, dijo Citlalli, que nuestros procesos sean los más democráticos, “tanto que el PRI y el PAN incluso han copiado este proceso”. Y aunque Hernández no se equivoca en que este esquema ha sido replicado por la oposición —el tricolor les llama “defensores de México” y el blanquiazul “defensores de la patria, la familia y la libertad”—, nos hacen ver que no debería ser motivo de orgullo una fórmula con la que las fuerzas políticas intentan burlar la prohibición de actos anticipados de campaña.
