El fenómeno meteorológico El Niño impactará la producción de alimentos en México el verano de este año, con pérdidas de cosechas, estrés en ganado, brotes de enfermedades, plagas en el campo y alzas en precios de productos e insumos, advirtió la firma mexicana Startup Renaissance.
Señaló que el país enfrentará uno de los veranos más calurosos de su historia por la combinación de El Niño, la canícula y los efectos del cambio climático. El reporte anticipa sequías severas en zonas productoras, además de lluvias torrenciales e inundaciones en otras regiones.
- EL Dato: En Sinaloa, 19 de los 20 municipios tienen riesgo medio a alto por ciclones, por lo que instalaron un Puesto de Comando Interinstitucional para coordinar acciones preventivas.
De acuerdo con el informe “Perspectiva estacional junio, julio y agosto 2026”, las afectaciones más fuertes por falta de lluvia alcanzarán al norte, noroeste y noreste del país. La firma precisó que las precipitaciones recientes en el centro, sur y sureste no modifican ese escenario para el resto de la temporada.

Niegan que haya excepción a las reglas
El análisis cita el estimado de precipitación integrado por el Conjunto Multimodal Norteamericano, que marca una reducción del acumulado mensual de lluvias entre junio y agosto en la parte centro y oeste de México, debido al avance del patrón climático de El Niño.
Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Zacatecas aparecen en el reporte como entidades con antecedentes de mayor afectación por sequía y con riesgo ante el fenómeno, que la firma describió como un posible Superniño.
Otro bloque de impacto incluye a estados del Occidente, entre ellos Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán y Nayarit. El documento advierte que esas regiones pueden registrar temperaturas altas, ondas de calor extremas, menor disponibilidad de agua, más incendios forestales y caída de reservas alimentarias.
El posible Superniño alude a un episodio de este fenómeno climatológico de intensidad muy fuerte, no a una categoría oficial. El Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EU reportó condiciones activas y una probabilidad de 63 por ciento de nivel muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero del próximo año, mientras que la Organización Meteorológica Mundial estimó 80 por ciento de posibilidad de formación entre junio y agosto.
Autoridades mexicanas han evitado el término Superniño en sus reportes oficiales y han descrito el escenario como un posible episodio muy fuerte de este fenómeno. La Comisión Nacional del Agua y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informaron que el fenómeno ya se estableció en el océano Pacífico ecuatorial.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura advierte que El Niño puede alterar los patrones de lluvia y temperatura, con efectos severos en cultivos, ganado y medios de vida rurales. El organismo señala que estos peligros climáticos elevan los riesgos para la seguridad alimentaria, porque reducen el agua disponible, dañan siembras, limitan ingresos campesinos y exigen medidas preventivas antes de que avance una emergencia.

• Un alto a los inquietos

