Nos dicen que en medio de lo que ya muchos ven como una batalla partidista —entre el oficialismo y el PAN— por la participación de agentes estadounidenses en un operativo antidrogas en Chihuahua, en abril pasado, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación puso un estate quieto a Morena, que andaba como cuchillito de palo para exigir que el INE aceptara su denuncia contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, a quien acusa de boicotear la marcha en la que los del guinda buscaron —sin éxito— presionarla sobre el asunto de la injerencia extranjera. Nos explican que después de que el INE de plano se declaró incompetente al respecto, el TEPJF le hizo segunda y determinó que este asunto sólo lo puede resolver el Instituto Electoral de Chihuahua. Y aunque, nos dicen, puede que el fallo sólo extienda el tiempo para dirimir el mencionado conflicto, lo que sí es un hecho es que aquí podría verse por el momento un revés para los morenistas y, de la misma forma, un punto para la gobernadora. Ahí el dato.
• Tumban acciones afirmativas
