Nos dicen que hay que leer bien el fondo de los clamores que emitieron ayer dos políticos mexicanos que alertaron el riesgo que tendrá para la oposición el voto dividido en las intermedias de 2027. El primero fue el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno. Alito lanzó otro mensaje a sus colegas del PAN —que ya lo han rechazado— y hasta a los de MC —a quienes él ha atacado—: “Hoy necesitamos un bloque opositor. Hay que pensar en México antes de pensar en cualquier interés. El PRI está puesto para la coalición”. Nos comentan que por ahí varias voces han interpretado este llamado, más bien, como una especie de luz de bengala de una embarcación a punto de hundirse, igualito que hizo el exlíder del extinto PRD, Jesús Zambrano, quien —si le seguimos con la misma analogía— figura ya como el capitán de un barco hundido. Chucho se apareció ayer en la reunión de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe, donde coincidió con las ideas de Alito. “Voy a continuar en la ruta de insistir con los amigos de otros partidos para que dejen a un lado el celo partidista, que hoy a lo único que contribuye es a la división de las fuerzas opositoras”, declaró. Ahí el dato.


