Y nos piden no perder de vista el mensaje que hizo público el senador, hoy cobijado en las filas de Morena, Javier Corral, en el que sale a la defensa del exgobernador panista Ernesto Ruffo. Porque resulta que no sólo da cuenta de la desconfianza que le genera la captura realizada por la Fiscalía General de la República, a cargo de Ernestina Godoy sino que da también tremendo raspón a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila. ¿Pues qué no son ambas figuras relevantes de la misma 4T en la que hoy hace política el legislador chihuahuense?, se preguntó más de uno al leer que al senador, por un lado, le “sorprende enormemente la detención de Ernesto Ruffo Appel, de quien — discrepancias aparte—, siempre he tenido la concepción de una persona honesta, íntegra, un hombre de bien”. Y por otro, que traiga a colación “el ambiente político en Baja California, dominado por la escalada de contradicciones, absurdos y mentiras que se propalan por su actual gobernadora y los graves señalamientos de su antecesor”, para exigir que se expliquen las acusaciones contra el exmandatario estatal. Uf.


