Quien sorprendió a todos con su habilidad matemática para leer los hechos y medir la violencia en su estado fue el secretario de Gobierno de Tabasco, José Ramiro López Obrador, quien exigió “responsabilidad” de los medios de comunicación para que no anden diciendo que se ha incrementado la incidencia delictiva, incluso cuando en la última semana esa entidad ha sido escenario de hallazgos recurrentes de cuerpos descuartizados. Nos hacen ver que lo indignante del exhorto del hermano del expresidente Andrés Manuel López Obrador es que precisamente él, que pide responsabilidad, no asuma su propio consejo, ya que terminó minimizando las ejecuciones señaladas como parte de la guerra entre grupos del crimen organizado. “Son (eran) integrantes de esos grupos que se están enfrentando entre sí”, por lo que —sugirió— habrá que fijarse mejor en la estadística, pues según sus datos los homicidios dolosos en la administración de Javier May han disminuido, el resto —insistió— es parte de un negocio por la pelea de la plaza entre La Barredora y el Cártel Jalisco Nueva Generación. ¡Ah, bueno!
• La urgencia de Morena
