Y hablando del líder del PRI, se advierte que puede que se le empalmen varios asuntos en su apretada agenda: la tarea —nada fácil para él— de posicionar a su partido en los próximos comicios —y no perder el registro en el intento— con algunos problemas judiciales que podrían manchar su nombre —otra vez—, como la reciente detención de Luis Antonio Espinosa, contador de su familia y particularmente de su hermano, Gabriel Moreno. El caso, nos explican, tiene que ver con una investigación de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de Campeche por el posible quebranto de al menos 36 millones de pesos de la empresa de comunicación Mayavisión, fundada por el contador en cuestión y supuestamente beneficiada con unos 97 millones de pesos cuando Alito era gobernador de Campeche. Nos hacen ver que para el dirigente del PRI, el nuevo expediente sólo suma piedritas en su expediente, lleno de señalamientos que autoridades campechanas le han formulado por el manejo de recursos durante su gestión como mandatario estatal, entre 2015 y 2019. Pendientes.
• Perseverancia tricolor
