Y advierten en los pasillos de la Cámara alta que por más orden que quiera darle la 4T a la sucesión en la Mesa Directiva, nadie puede garantizar que el proceso quede libre de pleitos. Y es que aunque el jefe de la bancada de Morena, Ignacio Mier, diga que hay trabajo arduo para construir una “candidatura de unidad”, se prevé que no deje de haber tirones entre quienes ya se saborean el asiento que hoy todavía ocupa la senadora Laura Itzel Castillo. Según Mier, si fracasan las negociaciones para alcanzar el consenso entre tantos intereses políticos, los integrantes de la bancada guinda resolverán su decisión en urnas, el próximo 31 de agosto, es decir, ya en muerte súbita, porque quien presida la Mesa Directiva debe asumir el día siguiente, con la apertura del nuevo periodo ordinario de sesiones. Además de Gerardo Fernández Noroña —que no ha aclarado si desistirá de repetir en el cargo— nos comentan que también aparecen en la lista de pretendientes el tabasqueño Óscar Cantón Zetina, el mexiquense Higinio Martínez, el veracruzano Manuel Huerta Ladrón de Guevara y el oaxaqueño Alejandro Murat.

• Se le hizo fácil

