Nos señalan que aun cuando estamos en tiempos tan fiscalizados, en los que hoy más que nunca quienes ejercen el poder deben rendir cuentas, todavía hay algunos confundidos. Ahí está el alcalde de Espita, Yucatán, Mario Isaías Sánchez, quien, según se cuenta, mandó a cerrar un centro deportivo público, en el que jóvenes entrenan a diario, para poder montar a caballo en privado y a sus anchas. El edil fue exhibido, a través de un video, por la síndica de ese municipio, Lida Beatriz Díaz. Según la delegada, la actividad de esparcimiento del presidente municipal no sólo ocurrió a costa de un inmueble que debería estar abierto y al servicio de la ciudadanía, sino que también contó con un remolque y una camioneta propiedad del Ayuntamiento. Vamos, hasta un policía fue comisionado para vigilarlo mientras cabalgaba. Y aunque el munícipe justificó que el cierre del campo respondió a tareas de mantenimiento, las cámaras denunciantes constataron todo lo que el alcalde no quería que se supiera, pues hasta, dicen, se le vio salir de ahí agachado. ¡Qué oso!

• Sin mañas

