El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, planteó aplicar contra los cárteles mexicanos las capacidades militares que su país desarrolló durante más de dos décadas para perseguir a organizaciones como el Estado Islámico (ISIS) o Al Qaeda. El Pentágono pretende, además, llevar a tierra la presión que ya ejerce sobre las rutas marítimas del narcotráfico a lo largo del continente
El funcionario estadounidense dirigió la advertencia de manera expresa a los cárteles que operan en México. “Hablaba en serio cuando dije que pusimos a los cárteles sobre aviso”, afirmó. Después incluyó dentro de esa ofensiva a las redes de tráfico de cocaína, el fentanilo y las plazas criminales que amenazan a Estados Unidos o sus aliados.
Durante una intervención en un curso de operaciones en selva en Panamá, Hegseth sostuvo que la experiencia acumulada contra organizaciones yihadistas puede trasladarse al combate del narcotráfico en nuestro país. “Pasamos 25 años perfeccionando las cadenas de ataque para identificar y golpear redes al otro lado del mundo. ¿Por qué no tomar esas capacidades, con los mejores estadounidenses, y aplicarlas aquí?”, expresó frente a un grupo de soldados.
- El Dato: Pete Hegseth afirmó que Washington no descarta una intervención militar en Cuba y advirtió a La Habana sobre la determinación de “hacer valer sus prerrogativas estratégicas”.
La estrategia que plantea busca pasar de las operaciones marítimas a acciones en territorio continental.
Washington trabaja con Ecuador, Colombia y otros países para extender a tierra el modelo aplicado contra embarcaciones vinculadas con el narcotráfico. “Como vieron con los ataques contra los barcos de drogas, buscamos el mismo efecto en tierra”, dijo.
Horas después, en la conferencia de la Coalición de las Américas contra los Cárteles, el secretario dio contenido operativo a esa advertencia.
Frente a ministros y responsables de defensa, volvió a equiparar a las organizaciones criminales con los grupos yihadistas. “Son el ISIS y Al Qaeda del hemisferio occidental, no hay diferencia y deben ser tratados como tales”, sostuvo.
Como muestra del tipo de presión que Washington busca extender, presentó la Operación Lanza del Sur. Según sus cifras, esa campaña redujo al menos 65 por ciento el movimiento de embarcaciones vinculadas con drogas en el Caribe occidental, 60 por ciento en la zona oriental y casi la mitad en el Pacífico oriental, al norte y sur de las islas Galápagos.
Esta operación servirá de base para la siguiente etapa de la estrategia. Hegseth anunció que la recién creada Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental, adscrita al Comando Sur, retomará los resultados obtenidos en esa campaña para ampliar las acciones contra las redes del narcotráfico. El esquema prevé además coordinación con el Comando Norte, cuya zona incluye a México.
Pete Hegseth aseguró que ambos comandos compartirán la ofensiva contra esas organizaciones. “Esta es una lucha contra redes en todo el hemisferio occidental y la llevaremos adelante de manera implacable”, afirmó.
La estrategia con otros países latinoamericanos como Ecuador y Colombia contempla acuerdos sobre el estatus de las tropas, acceso a instalaciones y bases, además de permisos de sobrevuelo. Hegseth resumió la meta en tres acciones. “Encontrar, localizar y acabar con los narcoterroristas”, dijo al señalar que las misiones podrán desarrollarse de forma unilateral, bilateral o junto con otros integrantes de la coalición.
Al cierre de su mensaje, el titular del Pentágono dirigió una nueva advertencia a las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. “Los narcoterroristas quedan formalmente advertidos”, declaró, después de insistir en que la coalición deberá pasar de la coordinación política a acciones concretas contra esas redes en los próximos meses.
DEA, a “cacería global” contra CJNG
| Por Elizabeth Hernández |
La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) declaró una ofensiva sin fronteras contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Su titular, Terrance Cole, acusó a la organización mexicana de matar a un número récord de estadounidenses y prometió perseguir a sus operadores, dirigentes, dinero y ganancias mediante una “cacería global”.
El pronunciamiento ocurrió en Tampa, Florida, durante la presentación de la investigación penal contra cuatro mexicanos vinculados por autoridades estadounidenses con esa organización criminal por cargos relacionados con narcoterrorismo, importación de drogas y tráfico de armas.
“Nunca hemos estado más enfocados en la DEA contra el CJNG y su liderazgo porque están matando a un número récord de estadounidenses”, destacó el funcionario federal.
Cole endureció la advertencia al remarcar que “el CJNG, una organización terrorista extranjera designada, está matando a un número récord de estadounidenses. Son una organización terrorista y serán tratados como tal”, sentenció. También aseguró que la agencia utilizará, junto con sus contrapartes, “toda la fuerza del gobierno de Estados Unidos” contra sus integrantes.
El funcionario vinculó los arrestos con la ofensiva anunciada días antes en Washington contra la cúpula del CJNG. “La semana pasada los pusimos sobre aviso. Ahora estamos aquí y hemos dado resultados”, afirmó. En aquella comparecencia, autoridades estadounidenses anunciaron 100 millones de dólares relacionados con la persecución del liderazgo de la organización.
Según Cole, la nueva investigación cruzó tres continentes y expuso un intercambio que encendió otra alerta para las autoridades estadounidenses.
Operadores del CJNG intentaron entregar metanfetamina y fentanilo a cambio de armamento de grado militar. “Cambiar un arma que mata a casi 200 estadounidenses cada día por otra no será tolerado”, expresó.
Para sostener esa persecución, la DEA movilizó oficinas en Ciudad de México, Viena, Cartagena, Portugal, Tampa y Nueva York. La investigación también contó con participación de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la Guardia Costera y autoridades de otros países. “Continuaremos la cacería global del CJNG”, aseguró.
Desde el frente financiero, el jefe antidrogas anticipó que Washington buscará reducir los recursos que mantienen las operaciones de la organización. “Seguiremos golpeando su dinero, continuaremos confiscando sus ganancias y salvaremos vidas estadounidenses”, declaró. El objetivo, dijo, forma parte de una estrategia ordenada para utilizar todas las facultades disponibles contra el grupo.
Washington pretende mantener esa presión sobre la dirigencia y sus redes internacionales. Cole cerró con la advertencia más directa de su participación.
“La DEA no descansará mientras el mal amenace a Estados Unidos. Estamos en la cacería, vamos por ustedes”, dijo.
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