La definición de las candidaturas a las 17 gubernaturas en juego el próximo 2027 pondrá a prueba la unidad de la 4T y el equilibrio de poderes al interior de este movimiento, por las diversas figuras y los intereses que compiten, coincidieron expertos consultados por La Razón.
La advertencia del quiebre no sólo viene a partir de la diversidad de perfiles y las afinidades que estos tienen con los grupos o corrientes dentro de Morena y aliados, sino en el tamaño del proceso interno, cuando hasta el día de hoy 277 personas expresaron formalmente su interés en representar a Morena-PVEM-PT como candidatas o candidatos en los estados que renovarán su gobierno el año entrante.
- El Dato: En Colima, el senador y dirigente estatal del PVEM, Virgilio Mendoza, decidió no participar en el proceso de Morena y ha expresado su intención de competir solo.
Esto significa que por cada entidad hay 16 aspirantes en promedio.

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La dirigencia nacional de Morena ya ha comunicado que serán las encuestas —acompañadas de una profunda investigación y fiscalización de perfiles— los instrumentos que permitirán reducir esta amplia lista.
Aunque entre los lineamientos establecidos está que las y los participantes firmen el compromiso de que aceptarán el resultado y las reglas del juego, el pulso reciente apunta a que hay realidades en algunas entidades que pueden hacer que esto finalmente no se cumpla.
Los ejemplos más emblemáticos de estas dificultades son San Luis Potosí, donde el Verde Ecologista desafío a Morena para apoyar a Ruth González, esposa del actual gobernador, Ricardo Gallardo.
Una eventual candidatura de la senadora contraviene con las reglas internas del partido guinda, que rechaza que un familiar directo de una persona en funciones compita para sucederla en el cargo. A pesar de la negativa expresada por la cúpula morenista, varias figuras del partido del tucán insisten en impulsar a González y señalan que pueden competir sin Morena.

El otro ejemplo está en Baja California, donde el exgobernador de esa entidad y actual dirigente estatal del PT, Jaime Bonilla, ha externado que el apoyo de su partido sólo será posible si Morena se abstiene de presentar propuestas que estén ligadas al actual gobierno local.
Arturo Espinosa, fundador de Laboratorio Electoral, dijo que la depuración de aspirantes y quiénes avanzarían en el proceso dejará ver un “jaloneo” interno y un reacomodo en Morena.
El experto en materia electoral sentenció que el escenario próximo en septiembre perfila a una “depuración de perfiles y un rompecabezas que puede tensar a Morena rumbo a 2027”.
Y advirtió que “a veces, los daños son irreparables” cuando las definiciones se hacen por intereses personales o de los grupos en lugar de buscar los perfiles más competitivos.
Esa depuración de aspirantes rumbo a 2027, comentó, pondrá a prueba la capacidad de Morena para contener las inconformidades de los grupos que queden fuera, en un proceso que obliga al partido a resolver un “complejo rompecabezas entre paridad, competitividad y negociación política.
Para el politólogo y consultor político Fernando Dworak, el “adelanto del proceso interno” es una especie de mecanismo al que recurre Morena para ordenar las múltiples aspiraciones.
La prolongación o adelanto del proceso, señaló, permite negociar y canalizar las inconformidades al interior. La pregunta es si esto funcionará.
“Todo ese proceso, de que haya mucha gente que alce la voz y alce la mano, es para ver cómo van a acomodar esos intereses, no solamente dentro de Morena, sino entre los partidos aliados”, dijo.
El verdadero problema para Morena, agregó el consultor, no necesariamente es quién queda fuera del primer filtro, sino qué hará con los grupos y liderazgos que queden desplazados.
Si bien Dworak advirtió que sí se verán pugnas, éstas no implican escenarios de quiebre: “Mientras todos los grupos sepan que hay acomodo para todo mundo, va a haber pugnas, pero no rupturas”.
Ante ello, afirmó que, si la depuración deja fuera a figuras con estructura, seguidores o capital político, la pregunta es si Morena tendrá suficientes espacios para “acomodar” a todos.
El analista Alfonso Zárate explicó que, tras el retiro de Andrés Manuel López Obrador del tablero político formal, los integrantes de Morena comenzaron a luchar por el poder interno. Éste sería otro factor de disputas en el proceso interno del partido: “López Obrador fungió como un ‘caudillo’ que unía a tribus”.
El experto en política internacional Mario González opinó que la elección de 2027 también determinará si Morena, junto con el PT y el PVEM, logra conservar la mayoría en la Cámara de Diputados, si no lo hace, terminará por comprometer el proyecto de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
“El tema para ella es lograr que siga adelante el movimiento”, señaló.
AFERRADOS. De acuerdo con las reflexiones de los especialistas, los nombres del expresidente Andrés Manuel López Obrador y de la Presidenta Claudia Sheinbaum se han convertido en estandartes de promoción de sus propuestas para hacerse de alguna candidatura en 2027.
Fotografías, discursos, frases y referencias al legado del expresidente o al llamado “segundo piso” de la transformación son utilizados para demostrar pertenencia y cercanía con alguno de los dos principales liderazgos de Morena.
Para Andrea Juárez, directora de imagen en una firma privada, “lo más interesante es cómo los aspirantes intentan apropiarse de las dos marcas políticas”.
El caso de Andrea Chávez, dijo, es paradigmático: “Utiliza fotografías y referencias tanto a López Obrador como a Sheinbaum. Julieta Ramírez hace algo similar al hablar de un Baja California ‘obradorista’ y, simultáneamente, del ‘segundo piso’ de la transformación”, que encabeza la Presidenta.


