El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, presentó en Buenos Aires, Argentina, el balance de la estrategia de seguridad del Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum y colocó en el centro un cambio de enfoque en el combate a los cárteles del narcotráfico.
La nueva línea, explicó durante la Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC) 2026, busca dejar de concentrar la ofensiva únicamente en los jefes criminales para atacar también las estructuras que permiten a las organizaciones mantenerse y reorganizarse.
- EL DATO: DESDE FEBRERO de 2025, la Operación Frontera Norte ha dejado más de 17 mil detenidos, 11,400 armas de fuego y dos millones de cartuchos asegurados.
García Harfuch explicó que durante años la captura de un jefe abría espacio para varios posibles sustitutos y podía elevar la violencia dentro del mismo grupo. La nueva doctrina pretende impedir esa recomposición mediante operaciones en distintos niveles de cada organización.
“Ya no es únicamente detener a los líderes, sino desarticular integralmente las estructuras criminales que sostienen sus brazos”, afirmó.
El secretario vinculó esa política con la caída en el número de homicidios dolosos registrados en el país desde que Sheinbaum Pardo llegó a la Presidencia. De acuerdo con las cifras que expuso en Argentina, el promedio diario pasó de 86 en septiembre de 2024 a 42 en julio de este año, una reducción de 51 por ciento. Durante el mismo periodo, los delitos de alto impacto disminuyeron 33 por ciento. Añadió que siete entidades concentran más de la mitad de los asesinatos intencionales del país, pero no identificó cuáles durante su intervención.
Junto con esos indicadores, presentó las detenciones como otra dimensión del despliegue contra las organizaciones criminales. Desde el inicio de la administración, el Gabinete de Seguridad ha capturado a más de 63 mil 500 personas por delitos de alto impacto, acciones que, dijo, buscan reducir la capacidad de esos grupos para producir y trasladar drogas, así como cometer homicidios, extorsiones, secuestros y ataques con armas de fuego.
Explicó que la conducción cotidiana de esta estrategia recae en la reunión que la Presidenta Sheinbaum encabeza a las seis de la mañana en Palacio Nacional con los integrantes del Gabinete de Seguridad. Ahí se revisan la incidencia delictiva, las investigaciones y las regiones prioritarias, además de coordinar acciones con los gobiernos estatales, un vínculo que el funcionario consideró indispensable, porque más de 90 por ciento de los delitos corresponde al fuero común.
Parte de esa coordinación se refleja en la ofensiva contra la producción de drogas sintéticas, uno de los frentes que el Gobierno utiliza para atacar la capacidad operativa de los cárteles. El Ejército y la Marina han destruido más de dos mil 700 laboratorios clandestinos y áreas de concentración para producir metanfetaminas, además de asegurar 3.8 millones de litros y más de 932 mil kilogramos de precursores químicos.
- 11 Mil elementos apoyan en la Operación Frontera Norte
“Nuestro objetivo no es únicamente decomisar drogas, es destruir la capacidad industrial y logística de las organizaciones criminales”, sostuvo Harfuch.
Dentro del volumen total incautado, el funcionario contabilizó más de dos toneladas de fentanilo y cinco millones de pastillas de esa sustancia. La Secretaría de la Defensa Nacional concentró la mayor parte del cargamento reportado durante la actual administración federal.
La presión sobre las rutas marítimas aportó otro componente. La Secretaría de Marina (Semar) aseguró cerca de 88 toneladas de cocaína desde el comienzo de la actual administración y el titular de la SSPC citó un decomiso de ocho toneladas frente a las costas de Michoacán como el mayor realizado en un sólo evento y como parte de las tareas conjuntas con otras naciones en las rutas del Pacífico.
EL OBJETIVO común debe ser que el fentanilo, metanfetamina y cualquier otro tipo de droga no llegue a las calles y, sobre todo, que menos personas pierdan la vida por esas drogasOMAR GARCÍA HARFUCH, Titular de la SSPC
El rediseño también alcanzó al Centro Nacional de Inteligencia (CNI). En dos años, su estado de fuerza aumentó 36 por ciento y la institución opera cinco centros regionales de fusión, 32 estaciones y tiene presencia en nueve países. Entre octubre de 2024 y julio de 2026 realizó cerca de 320 mil geolocalizaciones judicializadas y casi 10 mil análisis de registros de comunicación, además de elaborar fichas y productos forenses para investigaciones contra objetivos prioritarios.
A esa expansión se añadió la capacidad aérea. García Harfuch señaló que el CNI pasó de una plataforma a 16, entre aeronaves tripuladas y no tripuladas. El funcionario presentó ese crecimiento como parte de una transformación que vincula la inteligencia con investigaciones, procesos judiciales y despliegues operativos.
El uso de inteligencia se extiende también al seguimiento de los recursos que sostienen a esas organizaciones. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) incorporó a más de dos mil 300 sujetos a la lista de personas bloqueadas, inmovilizó más de ocho mil 600 millones de pesos y restringió más de 24 mil 600 cuentas.
García Harfuch detalló que este esquema forma parte de los cuatro ejes que el Gobierno de Sheinbaum Pardo ha tomado como base de su política de seguridad.
La estrategia combina atención a las causas, consolidación de la Guardia Nacional (GN), fortalecimiento de inteligencia e investigación, además de coordinación con las entidades federativas. La corporación federal supera los 120 mil elementos y forma parte de la Defensa Nacional.
Pese al balance presentado ante representantes internacionales, Harfuch reconoció que persisten regiones que requieren atención permanente y donde Ejército y Marina mantienen operaciones de alto impacto.
“Esto no significa que el trabajo esté terminado”, dijo después de exponer la reducción de asesinatos.
La Marina neutraliza más de 300 explosivos improvisados
