La presión sobre los cargamentos de tabaco ilícito ya se siente. Vendedores han dejado de ofrecer cajetillas por temor a perder mercancía y enfrentar operativos, mientras otros trasladan el riesgo al consumidor. Autoridades interceptaron 102 millones 505 mil cigarrillos.
La ofensiva contra el comercio de cigarros ilegales ya alcanzó puestos y tianguis del Valle de México. Vendedores dejaron de surtir estas marcas ante el aumento de revisiones y decomisos. Josefina, consumidora habitual de estos productos en un tianguis al norte de la Ciudad de México, acudió recientemente con su proveedor y encontró que había dejado de vender. Le explicó que la utilidad ya no compensa el riesgo de adquirir, trasladar y almacenar la mercancía.
Algunas cajetillas aún aparecen en puestos que conservan pequeñas cantidades, pero el precio pasó de 15 a 18 pesos. Cuando intervienen intermediarios para sacar paquetes hacia otras zonas, el costo puede alcanzar 30 pesos, el doble de lo que pagaba habitualmente.
- El Dato: Para verificar que una cajetilla de cigarros cumple con la normatividad mexicana, revisa que tenga pictogramas de seguridad y la leyenda “Para venta exclusiva en México”.
Buena parte del producto circula primero por bodegas del centro de la Ciudad de México y después sale en cantidades menores hacia tianguis, puestos callejeros y comercios. Transportar cajas completas representa ahora un riesgo mayor y algunos distribuidores recurren a terceras personas para retirar paquetes. Para los pequeños vendedores, una cajetilla de 15 pesos deja poco margen cuando se suman transporte, intermediarios y la posibilidad de perder todo el producto.
Detrás de ese repliegue aparece una sucesión de decomisos. Una revisión de La Razón a los aseguramientos reportados por autoridades federales identificó al menos 102 millones 505 mil cigarrillos apócrifos o ilícitos retirados de circulación entre el 2 de agosto y el 10 de septiembre, en Lázaro Cárdenas, Michoacán.
A ese cálculo se suma otro aseguramiento no contabilizado por falta del número total de cigarrillos. El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, la Secretaría de Marina y la Agencia Nacional de Aduanas de México retuvieron el 19 de agosto 865 mil 751 cajetillas Pall Mall en tránsito por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), con un valor estimado de 25 millones 972 mil 530 pesos.
Sólo uno de los golpes recientes representó potencialmente 52 millones 500 mil cigarros. El 20 de agosto, autoridades aduaneras detectaron el cargamento en Lázaro Cárdenas, procedente de Vietnam. 11 días después, en el mismo puerto, localizaron 554 mil 400 cajetillas.
En la entrada aérea, el 19 de agosto, Aduanas y Marina interceptaron cinco millones 808 mil cigarrillos procedentes de Singapur y Sri Lanka. El 2 de septiembre aparecieron otros cinco millones 438 mil 400 en embarques declarados como bocinas y básculas eléctricas.
Tres días después, otra revisión localizó tres millones 839 mil unidades en un envío que también figuraba como bocinas. El 10 de septiembre, autoridades localizaron en Lázaro Cárdenas ocho millones 780 mil cigarros procedentes de Hong Kong. Los documentos describían el cargamento como cajas de papel para comida. Aduanas, Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) vincularon la detección con análisis de riesgo y labores de inteligencia para eludir normas fiscales y aduaneras.
Antes de esta escalada, la presencia del cigarro ilícito ya había ganado terreno. Un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública de 2023 estimó que 18.2 por ciento de los que eran consumidos en nuestro país provenía del mercado ilegal, frente a 8.8 por ciento en una medición anterior. El fenómeno no puede explicarse sólo por impuestos o precios: también intervienen las redes de distribución, corrupción y deficiencias para aplicar las regulaciones.
Una interrupción en las grandes rutas no elimina de inmediato la oferta: el producto puede cambiar de manos y la cadena fragmentarse.
En el Valle de México, menos mercancía queda a la vista, algunos comerciantes abandonan el negocio y quienes permanecen aumentan el precio.
Desde abril, autoridades capitalinas han actuado sobre puntos de distribución. La Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios localizaron en la Central de Abasto cuatro mil 350 cajetillas sin documentación que acreditara su legal procedencia o el cumplimiento de disposiciones sanitarias, en un operativo que abarcó 50 toneladas.
Cofepris ha advertido que los cigarros comercializados fuera de la regulación pueden contener ingredientes desconocidos y carecer de las condiciones sanitarias exigidas para productos importados. El bajo precio, añade, amplía su disponibilidad entre los jóvenes.
Para Josefina, el efecto inmediato no aparece en estadísticas aduaneras, sino en el puesto al que acudía desde hace años y que ahora dejó de venderle. Su proveedor prefiere esperar antes que arriesgar la mercancía por una utilidad insuficiente. Ella encontró otras cajetillas, pero ya no a 15 pesos. El mercado ilegal no desapareció, pero el costo de mantenerlo abierto comenzó a cobrarse en cada paquete.
Alertas
Algunas señales para identificar una cajetilla ilegal.
- Falta de código del SAT escaneable.
- Advertencias de salud actualizadas.
- Mismo mensaje en todas las caras.
- Carencia de Información del producto.
- Número de lote identificable.
- Precio demasiado bajo.
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