Segundo Simulacro Nacional 2026

NL y QRoo entran en mapa de riesgo

Segundo Simulacro Nacional 2026 plantea cinco escenarios sísmicos, incluidos Nuevo León y Quintana Roo, para evaluar la preparación en regiones con menor experiencia ante terremotos.

NL y QRoo entran en mapa de riesgo Foto: Cuartoscuro

El Segundo Simulacro Nacional de 2026 llegó a este 19 de septiembre con una hipótesis de terremoto a dos regiones que rara vez ocupan el centro de la prevención sísmica en México. Nuevo León ensaya un movimiento de magnitud 5.2 con epicentro en Ciudad de Allende, mientras Quintana Roo sobre un escenario de 7.0 frente a Cabo Catoche.

La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) diseñó cinco supuestos regionales para el ejercicio de las 12:00 horas. A los casos del noreste y la Península de Yucatán se sumarán un sismo de magnitud 7.7 en Tehuacán, Puebla; uno de 7.1 en Mexicali, Baja California, y otro de 7.6 frente a Tonalá, Chiapas. El Gobierno federal sostiene que las hipótesis parten de información geofísica y buscan sustituir el modelo de un solo escenario para todo el país.

  • El Tip: El 17 de julio se registró el sismo más potente del año con 7.4 grados con epicentro en Ciudad Hidalgo, Chiapas.

Nuevo León ofrece una paradoja. Su actividad sísmica resulta mucho menor que la de la costa del Pacífico, pero diversos estudios científicos descartan que el noreste mexicano pueda considerarse una zona sin terremotos. Una investigación encabezada por Juan Carlos Montalvo-Arrieta, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, reunió 148 movimientos ocurridos entre 1787 y 2006 y advirtió la escasez de registros instrumentales de movimiento fuerte en la entidad.

Otro trabajo de especialistas de la UANL y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) documentó una secuencia de más de 250 temblores al suroeste de Linares durante el segundo semestre de 2012.

Los investigadores lograron relocalizar 52 eventos de magnitudes entre 2.5 y 3.6 y analizaron su relación con estructuras geológicas del área. El episodio mostró que también existe sismicidad intraplaca lejos de los grandes límites tectónicos del Pacífico.

Quintana Roo recibió este mismo año un recordatorio más visible. Un terremoto de magnitud 6.1 registrado el 8 de junio de 2026 al oeste-noroeste de Mantua, Cuba, se percibió en municipios del norte, centro y sur del estado. Protección Civil revisó edificios públicos, escuelas, centros comerciales y zonas estratégicas; aunque no se reportaron personas lesionadas ni daños.

Arturo Iglesias Mendoza, jefe del Servicio Sismológico Nacional, explicó días después que aquel movimiento tuvo origen en la región del Caribe y no en una falla local capaz de generar grandes terremotos. El especialista recordó, sin embargo, que la complejidad tectónica caribeña puede producir eventos de magnitud importante que alcancen a sentirse en el sureste.

La Península de Yucatán ya había experimentado un episodio semejante en enero de 2020. Un terremoto de magnitud 7.7 entre Cuba y Jamaica provocó evacuaciones preventivas en inmuebles de Quintana Roo y obligó a revisar posibles variaciones del nivel del mar, sin embargo las autoridades de la entidad descartaron afectaciones en la infraestructura local.

Por primera vez, el simulacro nacional permitirá observar de manera simultánea cómo responde una población acostumbrada al alertamiento sísmico y otra para la cual estos fenómenos resultan excepcionales. La diferencia no radica sólo en la probabilidad de un terremoto. También intervienen los reglamentos de construcción, el conocimiento ciudadano, la instrumentación, los protocolos y la capacidad para reconocer qué hacer cuando el movimiento telúrico no forma parte de la experiencia cotidiana.


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