Qué nivel de tensión el que, nos dicen, se mantiene en Michoacán por los teléfonos del asesinado alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Y es que el vicefiscal Israel Vega informó que la actual alcaldesa Grecia Quiroz —y viuda de Manzo— recibirá un nuevo requerimiento para entregar los dispositivos de su esposo y advirtió que, si persiste la negativa, las medidas de apremio podrían escalar hasta un arresto o incluso la apertura de una carpeta por obstrucción de la justicia. Pero resulta que el propio gobernador, Alfredo Ramírez Bedolla, salió a ponerle freno a la advertencia: consideró “imprudente” eso de querer detenerla y recordó que Quiroz es víctima indirecta del homicidio. Ella sostiene que no se opone a que revisen los aparatos, sino que desconfía de entregarlos a la Fiscalía estatal y ha buscado que intervenga la FGR. Así que ahora, habrá que ver quién baja primero el tono porque luego en tiempos de procesos electorales, todo parece más confuso. Uf.

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