Como ya muchos esperaban, nos confirman que Pueblo, la nueva obra del expresidente Andrés Manuel López Obrador, comenzó a circular entre los políticos del oficialismo. Es el caso del senador tabasqueño Adán Augusto López, captado ayer con su ejemplar en mano. La escena, nos dicen, se sumó al entusiasmo que la publicación despertó en la Cámara alta, donde el petista Gonzalo Yáñez contó con sobrado orgullo que se compró una caja con 20 libros y ya repartió 19, incluido uno al secretario de Hacienda, Édgar Amador, quien ayer compareció ante el Senado como parte de la glosa del Segundo Informe presidencial. A Adán, aclaró Yáñez, no le entregó uno directamente, porque se dio cuenta de que su compañero también andaba en lo mismo. Por otra vía, pues, el libro le llegó. Nos piden estar pendientes sobre las muestras de aprecio, pero también de lambisconería que podría desatarse con la publicación, pues para quedar bien, no se puede dudar —dados los antecedentes que se ha dado con otros volúmenes del tabasqueño— que haya quien presuma compras masivas de ejemplares. En fin.

• La nacionalidad no le quita el sueño

