Destacada trayectoria periodística

Fallece a los 75 el periodista de viejo cuño Francisco Garfias

Francisco Garfias, autor de Arsenal, murió a los 75 años tras complicaciones de salud. Destacó por sus crónicas legislativas y análisis político

El columnista, Pancho, de Excélsior, en imagen de archivo. Foto: Especial

Francisco Garfias dejó en sus últimas columnas una muestra de su forma de ejercer el periodismo. El 4 de septiembre registró una “charla de banqueta” con Alfonso Ramírez Cuéllar sobre el fuero político; cinco días después, reconstruyó el momento en que un senador arrojó al suelo una carpeta con fichas de personas desaparecidas. El autor de Arsenal murió ayer a los 75 años, tras complicaciones de salud posteriores a una cirugía.

Esa atención al detalle marcó su paso por la Cámara de Diputados y el Senado. No escribía sólo sobre de iniciativas, sino también sobre sus impulsores, adversarios y lo que ocurría lejos del micrófono.

En Excélsior convirtió sus contactos legislativos en una fuente constante de noticias y análisis, con posiciones críticas ante distintos gobiernos.

  • El Tip: EL COMUNICADOR fue diagnosticado con cáncer de páncreas menos de dos semanas antes de su muerte.

Nació el 7 de agosto de 1951 y estudió Periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aunque interrumpió las clases para viajar. Recorrió España como mochilero y en París pagó parte de sus gastos con una guitarra y canciones en el Metro. En 2022, el expresidente Luis Echeverría lo escuchó cantar “Échame a mí la culpa” y le entregó 500 francos, el equivalente a una semana de ingresos. Aquella escena ocurrió mucho antes de que el Congreso se convirtiera en su lugar habitual de trabajo.

Sus primeros empleos lo llevaron a Unomásuno, Petróleos Mexicanos y Radio Educación. Para esta emisora envió noticias desde Francia, donde en 1983 asumió la corresponsalía de Excélsior. Entrevistó a dirigentes europeos y vivió los días en que transmitir una crónica requería algo más que una conexión a Internet.

Cuando los terremotos golpearon México en 1985, desde París buscó noticias de su familia y ayudó a otros a contactar a sus seres queridos. En 1989 volvió a México y comenzó como apoyo de Lourdes Galaz en San Lázaro. Pronto pasó de una cámara a otra. Durante la campaña presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas, en 1994, buscaba teléfonos en los pueblos para enviar sus crónicas al periódico.

Desde 2000 escribió columnas en Milenio y La Crónica de Hoy, antes de regresar a Excélsior. Siguió las disputas con Arsenal de distintas generaciones políticas, sin dejar las visitas al recinto legislativo.