Más atención que su participación en el reality show La Casa de los Famosos, nos comentan, está provocando en el ala más dura del morenismo una imagen captada ayer en la Cámara de Diputados en la que se aprecia a Sergio Mayer, ahora sin partido, colocándose una corbata azul, tras haberse quitado una guinda. Son testigos de la misma —por no decir que disfrutan alegremente del momento— Elías Lixa, coordinador de la bancada albiazul en San Lázaro —y quien lo proveyó de la prenda— además de varios legisladores de ese partido. Nos reportan que en las benditas redes la escena ha dividido a los usuarios: El de los morenistas duros, que señala una traición esperada y finalmente consumada y arremete contra quienes defendieron al exgaribaldi dentro del movimiento guinda —“¿dónde están los que desde la 4T tanto lo defendían y justificaban? Al fin es congruente con algo en su vida”, apuntan—. Del otro lado, hacen eco de lo que parece una dulce venganza del exbailarín, ante la zarandeada que le dieron en Morena —hasta que se fue— por ser él mismo. Uf.

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