La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) advirtió que el gobierno de Texas no tiene facultades para determinar la soberanía de nueve islas del Río Bravo que las autoridades estadounidenses declararon como parte de su territorio, con el propósito de permitir operaciones de vigilancia y seguridad fronteriza.
El pronunciamiento de México ocurre después de que Dawn Buckingham, comisionada de Tierras de Texas, anunció el 26 de octubre que la Oficina General de Tierras de ese estado había identificado nueve islas como propiedad estatal, con una superficie conjunta de aproximadamente 26.7 hectáreas, entre las ciudades de Laredo y McAllen.
Dicha determinación permite, según las autoridades texanas, que el Departamento de Seguridad Pública y las fuerzas militares estatales ingresen a estos terrenos para efectuar patrullajes, inspecciones y trabajos de limpieza. La funcionaria justificó la medida ante el riesgo de que organizaciones criminales utilicen esos espacios para actividades de narcotráfico, contrabando y tráfico de personas.
Ante esta decisión, la Cancillería mexicana sostuvo que ningún gobierno estatal puede establecer unilateralmente los límites territoriales entre ambos países, pues esa atribución corresponde a los mecanismos internacionales que regulan la frontera común.
“La frontera entre México y Estados Unidos no puede modificarse por decisión de un gobierno estatal. Sus límites se definen por criterios establecidos en un tratado internacional”, puntualizó la dependencia federal.
Según el Tratado de Límites de 1970, la línea divisoria entre ambas naciones sigue el centro del cauce normal del Río Bravo, criterio que determina a cuál país pertenece cada extensión de tierra, sin importar la soberanía que haya tenido anteriormente.
Por ello, Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), organismo binacional, tiene la facultad exclusiva de aplicar las disposiciones del acuerdo y establecer de qué lado de la frontera se encuentra cada isla. Las autoridades locales carecen de competencia para tomar esa decisión.
El tratado, que México y Estados Unidos firmaron el 23 de noviembre de 1970 y entró en vigor el 18 de abril de 1972, buscó resolver diferencias territoriales pendientes y establecer reglas para mantener a los ríos Bravo y Colorado como límites internacionales.
Esta controversia tiene antecedentes en otras acciones del gobierno texano. En septiembre de 2023, Buckingham declaró que la isla Fronton, ubicada en el condado de Starr y con una extensión aproximada de 69 hectáreas, pertenecía a Texas. Posteriormente, fuerzas estatales realizaron la operación Flat Top, durante la cual retiraron vegetación para facilitar la vigilancia de ese territorio.
La nueva disputa forma parte de una estrategia que la administración texana impulsa para ampliar el acceso de sus fuerzas de seguridad a las islas fronterizas. Sin embargo, la propia comisionada reconoció que las autoridades no han confirmado actividades criminales en los nueve terrenos que ahora considera bajo su jurisdicción.
Además de las diferencias sobre la propiedad territorial, el gobierno mexicano recordó que el acuerdo internacional impide a cualquiera de los dos países ejecutar obras que, a juicio de la CILA, puedan desviar u obstruir el flujo normal del Río Bravo.
Con esta disposición, la Cancillería estableció otro límite a las posibles intervenciones en la zona, particularmente ante los trabajos de limpieza y acondicionamiento que Texas contempla para facilitar las operaciones de vigilancia.
La cancillería anunció que dará seguimiento a cualquier acción sobre las nueve islas y mantendrá el diálogo bilateral mediante los mecanismos previstos en los tratados internacionales, sin reconocer a las autoridades estatales la facultad de modificar la frontera.
También te puede interesar:
- México y EU pactan plan para gestión del agua del Río Bravo; Marco Rubio aplaude colaboración bilateral
- DHS anuncia despliegue de agentes en el río Bravo
Únete a nuestro canal de WhatsApp. En La Razón enviamos a tu celular lo más importante de México y el Mundo, recuerda que una persona informada siempre tiene La Razón.
MSL