Tremendo escándalo, nos comentan, el que se armó ayer durante la comparecencia en la Cámara de Diputados del secretario de Salud, David Kershenobich y de los responsables de las principales instituciones del ramo en el país. Y es que resulta que, encabezados por el diputado Éctor Jaime Ramírez, un grupo de legisladores panistas se lanzó a la mesa presidida por el morenista Pedro Zenteno. La cosa escaló hasta un momento en el que incluso hubo jaloneo de micrófono. Los albiazules exigían, nos dicen, que se respetara el formato de la comparecencia porque a su juicio el ejercicio de rendición de cuentas estaba arreglado para que los funcionarios salieran bien librados de los cuestionamientos. Exigía que hubiera una ronda de cierre de lado de los legisladores. Ramírez cuestionó a gritos los grandes problemas que aquéllos padecen, sobre todo los de desabasto de medicinas y reclamó que mejor la comparecencia fuera en una mañanera. Uf.


