Y nos piden no perder de vista cómo la Universidad Autónoma Metropolitana sigue sumando días en paro, situación que afecta a más de 61 mil alumnos. La razón, nos comentan, una serie de demandas estudiantiles que no fueron oportunamente atendidas, relacionadas con la calidad de los servicios que ofrece la institución —bibliotecas, instalaciones deportivas, sanitarios…—, a las que se sumó una noticia que provocó una gran indignación: la compra de seis vehículos eléctricos Volvo y Tesla, que la Rectoría a cargo de Gustavo Pacheco López intentó justificar en cuestiones ambientales, aunque reconoció que no se contempló adecuadamente la percepción de los modelos elegidos como bienes de lujo. Tras lo anterior se ofreció venderlos, pero ante el clima de inconformidad la decisión se valoró como tardía e insuficiente. Ahora habrá que ver cuánto tarda el paro —lo cual implicará la atención que se dé a las demandas justas de los alumnos.


